Por: Maria de Jesús Cortez
Tampico,Tam.-
En opinión dal abogado penalista Juan Jorge Olvera Reyes, los elementos de la Fiscalía General de la República que ejecutaron una orden de aprehensión en contra de un doctor, podrían ser demandados por el uso de la fuerza pública excesiva que utilizaron al momento de la detención, toda vez que dice violaron el acuerdo, incluso internacional de los Derechos  Humanos.

Sobre el caso del doctor acusado de homicidio calificado y detenido por la FGR para lo cual rompieron vidrios de ventana de una unidad motriz y lo aseguraron con lujo de violencia el litigante señaló que los Policías de la FGR no respetaron las garantías individuales del acusado al penetrar con el uso de la fuerza ena unidad motriz en la que se encontraba el doctor Roberto Valdez, pues un vehículo motriz, se considera como una extensión de la vivienda.

«Todo funcionario, en este caso de la Fiscalía, es regla que deben respetar los derechos humanos y desde mi punto de vista, hubo una desproporcionalidad en el uso de la fuerza pública y con eso, los funcionarios públicos pudieran tener algún tipo de responsabilidad de tipo administrativo o, incluso de carácter penal», indicó.

Dijo que si la familia del doctor detenido por acusación de homicidio, considera establecer una denuncia penal, estarían en su derecho de actuar en contra del abuso de autoridad «porque el vehículo es una extensión del domicilio».

Señaló que hay antecedentes en los que se ha enjuiciado a servidores públicos por el uso excesivo de la fuerza pública.»Fui Juez Penal y enjuicié, por ejemplo a Tránsitos. Cuando quieren sacar a una persona a la fuerza o les golpean la puerta del vehículo, porque es un ejercicio indebido de la fuerza pública».

Para finalizar, el abogado señaló que incluso, los ejecutores de la orden de aprehensión pudieran ser demandados en la rama civil o el órgano de asuntos internos de la Fiscalía General de la República».

Cómo se recordara, el pasado lunes el doctor Roberto Valdez fue detenido por agentes federales quienes al no conseguir que descendiera de la unidad, lo remolcaron con una grúa hasta las instalaciones de la FGR y allí, quebraron una ventanilla para abrir el vehículo y sacarlo con el uso de la fuerza pública.