Ante las caravanas masivas y constantes de migrantes que huyen de la miseria y de la inseguridad, se reitera la actitud de iglesia samaritana, preocupada en aliviar el dolor de ellos.

Irineo Pérez Melo u Ante el fenómeno migratorio que prevalece en nuestro país y del cual el estado de Veracruz no se excluye, la Iglesia Católica espera del gobierno de Andrés Manuel López Obrador “una política migratoria sin ambigüedades ni ingenuidad, en pleno respeto de los derechos humanos”.

Esto se desprende del comunicado dominical emitido por la oficina de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Xalapa, en donde se hace alusión al mensaje de los Obispos de México reunidos recientemente en Asamblea Plenaria y de la cual el Arzobispo de Xalapa, monseñor Hipólito Reyes Larios, lo abordó en su homilía, en donde se destaca los cuatro ejes tratados en dicha reunión: Los jóvenes, Protección de menores, Formación del clero y Migrantes.

En el documento, signado por el presbítero José Manuel Suazo Reyes, destaca el tema de los Migrantes, señalando que el fenómeno migratorio ha sido constante y generado por diferentes factores”.

“Pero hoy, ante las caravanas masivas y constantes de hermanos que huyen de la miseria y de la inseguridad, reiteramos nuestra actitud de Iglesia samaritana, preocupada en la medida de lo posible de aliviar el dolor de los verdaderos migrantes”, se añade en el comunicado.

Además, enfatiza que el Arzobispo de Xalapa también se refirió a otros asuntos que son de vital importancia para la vida de la Iglesia, entre estos el amor y respeto a la vida humana, el tesoro de la sexualidad, la valoración de la familia y la formación de la fe católica.

“Estos temas fueron enunciados en la primera carta circular de este año 2019. Que esta peregrinación alimente nuestra esperanza y nuestra confianza en Dios; que nos anime a participar más activamente en la reconstrucción del tejido social”, se resalta.

También, se refiere a los Jóvenes recordando que “Jesús es el eterno joven y fuente de juventud permanente”, “queremos ofrecerles nuestro acompañamiento cercano y brindarles los espacios necesarios, para que ellos sean los protagonistas del rejuvenecimiento de la sociedad y de la Iglesia.

En la Protección de menores, el Arzobispo recordó que “Jesús se hizo niño y condenó enérgicamente cualquier abuso contra las niñas y los niños”. “Conscientes de los agravios cometidos contra ellos en diversos ambientes familiares y sociales, por nuestra parte, hemos pedido y seguiremos pidiendo perdón. No le restamos gravedad al delito y hemos implementado diversas medidas, para evitar cualquier abuso y para protegerlos, con medidas que seguiremos actualizando”.

Sobre la Formación del clero, señaló: “Valoramos y agradecemos el testimonio silencioso de tantos sacerdotes, que diariamente desgastan su vida en el servicio al pueblo de Dios, y la entrega pastoral de los formadores en los Seminarios. Queremos esforzarnos por ser padres y hermanos con ellos y acompañarlos en su formación inicial y permanente ante los desafíos del cambio de época.

Por otro lado, se recuerda que el pasado 7 de mayo, la Arquidiócesis de Xalapa, presidida por su pastor, Mons. Hipólito Reyes Larios peregrinó al santuario de la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México. Alrededor de 10 mil personas, procedentes de las 87 parroquias, arribaron desde muy temprano a las cercanías del Tepeyac para participar en la Eucaristía, de las 10:00 hrs. presidida por el Arzobispo de Xalapa, concelebrada por el obispo auxiliar y cerca de 90 sacerdotes.

La visita al Tepeyac para venerar la imagen de la Virgen de Guadalupe incluye las súplicas de muchos feligreses que por diversos motivos no pueden asistir físicamente a este santuario.

Transcribimos la oración que el Arzobispo de Xalapa, al final de su homilía, hizo a los pies de guadalupana y sintetiza muy bien las intenciones de quienes llegamos ese día hasta el Tepeyac:

“Santísima Virgen de Guadalupe, los peregrinos aquí presentes y todos los que integramos la Arquidiócesis de Xalapa te ofrecemos nuestro arrepentimiento y conversión. Queremos reforzar nuestros valores familiares, éticos y culturales para reafirmar nuestra identidad cristiana. Queremos trabajar con entusiasmo y solidaridad, con la ayuda de la gracia de Dios, por tener una comunidad eclesial más santa y menos pecadora”.

“Queremos seguir amando y respetando el maravilloso don de la vida humana en todas sus etapas, en el vientre materno, en la niñez, en la juventud, en la edad adulta y en la vejez. Queremos que se respete nuestra casa común, nuestro entorno ecológico, libre de minerías tóxicas y de represas destructoras”.

“Queremos saber dónde se encuentran nuestros familiares desaparecidos, vivos o difuntos, para que sean consolados tantos corazones desgarrados”.

“Queremos comprometernos con amor y responsabilidad en la búsqueda de la paz y la justicia en el Estado de Veracruz y en nuestra querida nación mexicana, tan agobiada por la violencia y tan sedienta de objetivos comunes, de tranquilidad creativa y de acuerdos solidarios”.

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