Por: José Efraín Caballero Sevilla
Cuando la intolerancia se manifiesta.
La violencia sufrida por connacionales Mexicanos este sábado 3 de agosto a manos de un ciudadano Norteamericano en El Paso Texas, en el que lamentablemente se registró el deceso de casi una veintena de personas y otro tanto de heridos; se da en el entorno de una grave polarización como hemos señalado, tanto en México como en Estados Unidos.
La polarización social se ha complementado con la polarización política, donde la falta de cohesión se da ante las graves diferencias socio económicas, culturales, y hasta raciales, pretendiendo lucrar y ganar adeptos con estos graves problemas.
Además de la falta de visión humanitaria que brilla por su ausencia, lo inadmisible es que los gobiernos institucionalicen esta división, usando esta retórica desde la más alta tribuna que es la presidencia, para acentuar estas divisiones que en lugar de contribuir a la paz social, radicalizan y hunden al país en una guerra de clases.
Igualmente diversos organismos han entrado a la arena y han repartido golpes a diestra y siniestra descalificando a los opositores, donde la falta de respeto queda manifestada del derecho a discernir y el libre pensamiento de los ciudadanos.
Se puede opinar abiertamente ya que este es uno de los principales derechos humanos, pero hacer uso de la tribuna de una institución está fuera de lugar, cuando es un juicio personal y en dado caso se deben retirar la investidura, y no hablar a nombre de una nación o institución.
Citando parte de lo que señalamos en la columna anterior, “El arribo de Donald Trump dio un giro desatando a los sectores más radicales” además: “En la sociedad Norteamericana ha permeado este mensaje que llega desde las cúpulas; la creciente discriminación y la xenofobia” mencionamos que es algo que no es correcto que suceda.
Este indirectamente es un mensaje que incentiva ha parte de la población a manifestarse en estos actos de diversas maneras, llegando a situaciones radicales como las acontecidas el fin de semana.
Miembros del partido Demócrata culpan a Donald Trump por difundir mensajes racistas, después de los tres tiroteos que vivió Estados Unidos durante el fin de semana, los políticos aseguran que el presidente es el responsable de lo sucedido por sus discursos de odio.
El Presidente Donald Trump habló con López Obrador y envió condolencias por las víctimas mexicanas de la masacre en El Paso, en tanto el Canciller Marcelo Ebrard señaló que el “Tiroteo es un acto de terrorismo contra los mexicanos” ante lo que pretende realizar acciones legales.
Algunos investigadores han señalado que las sociedades con mayores niveles de polarización tienen más probabilidades de enfrentar conflictos sociales, tipo guerra civil; esto debe de encender las alertas en las políticas aplicadas y tratar de revertir este problema.
Dada las circunstancias, esta es una llamada para nuestro propio gobierno, ya que la retorica contra los opositores políticos, o de su proyecto de nación, el Presidente Andrés Manuel López Obrador es innecesaria, donde queda de manifiesto el exhibicionismo hacia las voces divergentes.
La mejor manera de expresarse, es ejerciendo el poder, y los resultados hablarían por si solos, “sus propias cifras” se contraponen a una realidad distinta de la que la prensa no es responsable.
Ante esto, las Naciones Unidas han girado un exhorto a al Presidente para tratar con mayor decoro a los comunicadores. México y Afganistán están catalogados como los países más peligrosos para el ejercicio periodístico y estas declaraciones no ayudan a salvaguardar su integridad.
Es necesario encontrar la cohesión social y terminar con las diferencias desde las altas tribunas, ya que no se está haciendo nada para erradicar el problema de la intolerancia, y como hemos mencionado cuando la intolerancia se presenta, esta puede escalar a niveles altos de violencia, la cual ya se hizo presente.
Querido lector tenga un excelente día.
Contacto: factorentredos@hotmail.com

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