Por: José Efraín Caballero Sevilla
El derrumbe
Según palabras del ex candidato Presidencial Francisco Labastida Ochoa, Enrique Peña Nieto ha sido el peor presidente de México en los últimos dos siglos, “Yo creo que el presidente Peña fue el peor presidente que hemos tenido en México, quizás en toda nuestra historia del siglo XX y del siglo XXI”, muy duras las declaraciones del Priista y compañero de partido del Mexiquense.
Partiendo de esta declaración, queda de manifiesto el desastroso legado administrativo de Peña Nieto, por los altos índices de corrupción expuestos de manera recurrente en los medios y de los cuales son ya de dominio público.
Los casos conocidos de corrupción en el transcurso del sexenio fueron escandalosos, entre los que podemos citar la llamada “Casa Blanca”, y los sobornos de la constructora española (OHL) a funcionarios federales.
The New York Times reveló que Petróleos Mexicanos (Pemex), de 2005 a 2017, avaló convenios por millones de dólares a la constructora brasileña Odebrecht, a través de sobornos a directivos de la paraestatal.
Una joya más que podemos mencionar es la “Estafa maestra” donde se dio el presunto desvió de recursos, a dependencias y no han podido ser verificables en que se invirtieron o donde fueron a quedar los millonarios recursos.
Los anteriormente citados, es lo que a juicio de la opinión pública representaron los mayores casos de inmoralidad en el manejo de recursos públicos, ante lo que la autoridad en este caso la Fiscalía General de la República ya está abriendo expedientes en algunos de ellos y en su caso llevando a procesos de investigación a los diversos actores involucrados.
En este sexenio del Presidente Andrés Manuel López Obrador, se dieron a conocer nuevas situaciones que rebasaron el quebranto a las arcas públicas mencionadas líneas arriba, como el daño patrimonial por el huachicoleo, que representó el 30 por ciento del producto, catalogado como “merma” y endosado al precio del combustible en la venta al público.
Igualmente el proyecto del Nuevo Aeropuerto de Texcoco que generaría una inversión de 322,445 millones de pesos, es un costo sobrevaluado e innecesario, que se contrapone a los 72,000 millones de pesos, que al día de hoy sumándole las perdidas por la cancelación de Texcoco por las recientes y exitosas negociaciones dan un monto cercano a los 100 mil millones de pesos.
Estamos hablando de un ahorro de 220 mil millones solo en gasto del aeropuerto, monto que se podrá invertir en obra pública diversa. Ya no hay vuelta de hoja con el aeropuerto, ya que el Gobierno Federal acaba de liquidar el 90 por ciento de los contratos a entera satisfacción de las empresas involucradas.
Un autentico festín de derroches, reparto del erario entre compadres es lo que dejo el periodo sexenal anterior, pero lo que verdaderamente pone el dedo en la llaga son las reformas estructurales promovidas por la anterior administración.
Las reformas fraguadas a través del mecanismo “Pacto por México” donde se reformaron las leyes laborales, de educación y energéticas entre otras; fueron emanadas de este sistema gubernamental marcado por la corrupción, y de esta manera quedan desahuciadas y carentes de toda credibilidad dada la línea que se entretejió de corruptelas y beneficiando solo a sectores cercanos al poder político.
Es así como estamos viendo el derrumbe de un proyecto sexenal, que está debilitado por todos sus frentes, y la Fiscalía General de la República investiga a más de 60 funcionarios de la administración anterior. Por primera ocasión se llama a cuentas un Secretario de Estado en este caso Rosario Robles, y siguiendo el hilo conductor todo parece apuntar hacia una investigación del último inquilino de los pinos.
Querido lector tenga un excelente día.
Contacto: factorentredos@hotmail.com

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