Por: José Efraín Caballero Sevilla
Necesario frenar la contaminación en el estado
Este problema históricamente se presentó de manera inicial en Inglaterra, a raíz de la revolución industrial en la segunda mitad del siglo XVIII y se extendió unas décadas después a gran parte de Europa occidental y Estados Unidos.
Tamaulipas atraviesa desde hace algunos años por este flagelo, que gradualmente se ha ido acentuando, del cual no están exentas las diversas regiones del país, ya que va de la mano con el desarrollo y este problema es la contaminación.
Tamaulipas es uno de los estados económicamente más activos, tanto en el consumo como en la producción de bienes y servicios, caracterizándose principalmente por su agricultura, ganadería y pesca, así como su industria manufacturera.
Nuestra economía urbanizada, es tal su importancia que en el estado se cuenta casi con 500 plantas ensambladoras; y en la actualidad se están requiriendo solo en Reynosa 14 mil obreros y en Cd. Victoria, como ejemplo, el plan de contratación de una empresa manufacturera estadounidense era de 400 plazas y se amplío a 200 más.
Son enormes los beneficios en cuanto al bienestar y generación de empleos, lo cual habla bien del plan de desarrollo económico, pero como comentamos al inicio, la contaminación en las urbes es un problema añejo.
El aumento en el parque automotriz, según Censo del INEGI, donde el 54.7 por ciento de la población en el Estado, posee un vehículo, contribuye al fenómeno de la contaminación.
Tamaulipas es considerado el segundo estado más contaminante del país, ya que en una de las últimas mediciones, tuvo una emisión de 19 millones de CO2, y es el sur de Tamaulipas el que genera más con la producción de energía eléctrica y la industria de gas, petróleo y petroquímica.
Hace días circuló la información, sobre cómo una filtración de petróleo en ductos acuíferos, borboteaba en una escuela de nivel medio educativo en el sur del estado, y casi simultáneamente, en otra situación diferente se dio por parte de Profepa una confirmación de afectación a una zona de manglares de la laguna de san Andrés, en la construcción del gasoducto Texas – Tuxpan, ante lo que las autoridades ya están trabajando para tratar la resolución del daño ecológico.
En una situación similar, en Cd. Victoria se denunció en días pasados por parte de residentes del lugar, el daño a 50 hectáreas en la zona norte de la ciudad, siendo afectados por residuos de desechos industriales ante lo que diversas autoridades ambientales manifestaron no ser de su competencia ese problema de contaminación.
Ante esta situación, hace tiempo se sugiere la creación de una dirección del medio ambiente, la cual regule y sancione la contaminación vehicular, tiraderos clandestinos, contaminación visual, y a particulares que afecten con su contaminación la salud de los ciudadanos y del medio ambiente.
Pero le diré que ante este tema, existen situaciones positivas, la Universidad Autónoma de Tamaulipas actualmente lleva a cabo un proyecto de investigación en espacios públicos de la capital Cd. Victoria, a fin de identificar las especies vegetales que más captan contaminantes y fungen como filtros naturales del medio ambiente, proyecto del maestro Alfonso González Juárez, en coordinación con la Dra. Glenda Nelly Requena Lara, investigadora del Instituto de Ecología Aplicada (IEA) de la UAT.
Querido lector tenga un excelente fin de semana, nos leemos la próxima.
Para comentarios y sugerencias:
Contacto: factorentredos@hotmail.com

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