Por: José Efraín Caballero Sevilla
La corrupción problema cultural
En nuestro país, el problema de la corrupción se ha convertido en un problema cultural, emanado desde sus bases sociales, lo vemos en la llamada “mordida” o dádivas a la autoridad a cambio de favores; siguiendo con el “compadrazgo” o tráfico de influencias; el abuso de funcionarios en cargos públicos, haciendo lo que les pega en gana fuera del protocolo establecido; siendo estos ejemplos de descomposición en la ética y valores culturales de nuestra sociedad.
Estas situaciones son bien conocidas por la opinión pública. De todas estas el acto de corrupción que más daña al desarrollo del país, es aquel que dice “un político pobre, es un pobre político” ya que se obtiene un enriquecimiento ilícito al amparo de su posición político administrativa, desviando los recursos que son para obras públicas a cuentas personales.
Este fenómeno ha generado un daño que es enorme, cuantioso, debido a los abusos y la corrupción en la administración, dejando deudas millonarias al erario público y beneficiando a políticos – empresarios, con contratos en obra pública y proveeduría con sobreprecios.
Casos varios que son de dominio público, han salido a la luz, sobresaliendo el caso PEMEX donde diversos funcionarios están actualmente sujetos a investigación judicial, en lo que se determinará si existió responsabilidad en su actuar administrativo, por parte de la autoridad.
Pemex autorizó incluir en su cartera de inversiones la compra de Agro Nitrogenados, una planta de fertilizantes de AHMSA que tenía 14 años sin operar.
“fue comprada con un sobrecosto estimado de 620 millones de pesos, además de que las instalaciones eran chatarra”, es parte de lo que menciona el portal de Mexicanos Contra la Corrupción y la impunidad (MCCI).
El problema de la corrupción en nuestro país, le genera daños del 5 al 10 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) así lo indicó anteriormente Roberto Martínez Yllescas, director de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en México para América Latina.
Los recursos que se pierden, no se van al mejoramiento de la infraestructura del país, ni a las áreas del interés público o para el bienestar y el desarrollo. Este fenómeno estiman algunos investigadores, es el responsable que existan servicios públicos deficientes, inseguridad y además de una mala imagen en el exterior.
El pasado 24 de junio se publicó por primera vez el Índice de Capacidad de Combate a la Corrupción 2019 (CCC) es un estudio que abarca a 8 países de América Latina y entre sus resultados a México le pone un 2.99 de calificación de 10 posible, en eficiencia e independencia del poder judicial. Este estudio es elaborado por la organización empresarial Americas Society Council of the Americas, y la empresa consultora international Control Risk.
Se hacen esfuerzos para erradicar este mal endémico de las instituciones en el país, pero aun resta perfeccionar los mecanismos los cuales son perfectibles ante algunas “lagunas” legales.
En el área institucional, la Secretaría de la Función Pública, organismo encargado de coordinar, evaluar y vigilar el ejercicio público del gobierno federal, cuenta entre sus tareas organizar y coordinar el sistema de control y evaluación gubernamental, inspeccionar el ejercicio del gasto público federal, y su congruencia con los presupuestos de egresos, al igual otras importantes acciones que buscan acabar con la corrupción institucional.
El sello que se pretende promover en este Sexenio Presidencial, es el combate y castigo a la corrupción, figuras públicas señaladas por dichos actos están teniendo presencia en los medios noticiosos de manera cotidiana, donde parece haber empezado ya una cruzada sustentada en acciones legales, más allá de la retórica precedente al inicio de este gobierno.
En el área social, una de las acciones gubernamentales pretende introducir la llamada “Cartilla Moral” un texto original escrito por el Regiomontano Alfonso Reyes hace 75 años, que tiene una vigencia actual, la cual pretende promover “el amor a la familia, al prójimo, a la naturaleza, a la patria y a la humanidad”
La corrupción no llegó de la nada a los gobiernos, surgió de la sociedad, y la base para una reestructuración moral, va más allá de las acciones que el Estado pueda promover; es la educación, la ejemplificación de la honradez desde la familia, y viviendo en un estado de derecho que se exhorte a respetar, donde se podrá avanzar en una sociedad con civilidad y apego a los valores.
Benjamín Franklin, mencionó: “La honestidad es la mejor política”
Querido lector tenga un excelente día, nos leemos la próxima.
Contacto: factorentredos@hotmail.com

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