Gran alarma ha causado un fuerte olor a combustóleo en varios sectores de playa Miramar detectado en las últimas 24 horas, por lo que se teme se trate de un derrame o fuga de hidrocarburos. 

Comerciantes y visitantes del máximo paseo regional han comentado que el olor se percibe con mayor intensidad en las escolleras, ante lo cual solicitan la presencia de autoridades de Protección Civil, tanto municipales como estatales y federales, a fin de evitar riesgos a la población. 

Cabe aclarar que la fuga de hidrocarburos aromáticos puede causar efectos graves y crónicos en el organismo humano. La intoxicación aguda por estos compuestos produce cefalea, náuseas, mareo, desorientación, confusión e inquietud. 

Además, la exposición a dosis altas puede incluso provocar pérdida de consciencia y depresión respiratoria. 

De igual modo, los derrames de hidrocarburos pueden causar afectar a la flora y fauna en los cuerpos de agua, mientras que la ingestión de gasolina y kerosén, produce irritación de la garganta y el estómago, depresión del sistema nervioso, dificultad para respirar y neumonía debido al paso de líquido hacia los pulmones. 

Urge que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto a la mayor brevedad posible, ya que a Miramar acuden numerosas turistas cuya salud puede verse afectada por dicho problema. 

Gran alarma ha causado un fuerte olor a combustóleo en varios sectores de playa Miramar detectado en las últimas 24 horas, por lo que se teme se trate de un derrame o fuga de hidrocarburos. 

Comerciantes y visitantes del máximo paseo regional han comentado que el olor se percibe con mayor intensidad en las escolleras, ante lo cual solicitan la presencia de autoridades de Protección Civil, tanto municipales como estatales y federales, a fin de evitar riesgos a la población. 

Cabe aclarar que la fuga de hidrocarburos aromáticos puede causar efectos graves y crónicos en el organismo humano. La intoxicación aguda por estos compuestos produce cefalea, náuseas, mareo, desorientación, confusión e inquietud. 

Además, la exposición a dosis altas puede incluso provocar pérdida de consciencia y depresión respiratoria. 

De igual modo, los derrames de hidrocarburos pueden causar afectar a la flora y fauna en los cuerpos de agua, mientras que la ingestión de gasolina y kerosén, produce irritación de la garganta y el estómago, depresión del sistema nervioso, dificultad para respirar y neumonía debido al paso de líquido hacia los pulmones. 

Urge que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto a la mayor brevedad posible, ya que a Miramar acuden numerosas turistas cuya salud puede verse afectada por dicho problema.