Por: José Efraín Caballero Sevilla

La reciente reunión entre el presidente de México Andrés Manuel López Obrador con su homologo Estadounidense Donald Trump, ha dejado un buen sabor de boca en general para los ciudadanos Mexicanos, además para el sector comercial y empresarial, dentro del contexto del inicio del nuevo tratado de libre comercio (T-Mec) que sustituye al TLCAN.
En estimaciones dadas a conocer por la revista Forbes, el 79 por ciento de los empresarios aprueba la visita del mandatario mexicano, mientras la empresa demoscópica Mitofsky señala que el 55 por ciento de los ciudadanos tiene una buena postura del viaje del presidente.
Esta buena aceptación de la mayoría, concuerda con el escenario que se ha proyectado para la cooperación de los dos países en el marco del comercio internacional, donde tradicionalmente se han beneficiado ambas naciones por su flujo comercial histórico.
Es el tratado más importante suscrito por las dos naciones, pero cabe señalar que no es ni el primero ni el segundo, ya que solo como un pequeño ejemplo, basta recordar el tratado comercial que suscribieron México y Estados Unidos en diciembre de 1942, en medio de la segunda guerra mundial.
Dicho tratado en su momento, generó discusiones sobre si era realmente conveniente para México, ya que reduciría los aranceles a ciertos productos de manera bilateral. La finalidad de este convenio era facilitar el flujo comercial entre los países mientras continuara la guerra, evitar el comercio con las naciones del eje y sentar las bases para extenderlo posterior al conflicto bélico.
En lo consecuente, el resultado fue que le dio un impulso a la industria de nuestro país, y seguramente mucho tuvo que ver con la época del desarrollo estabilizador, donde se obtuvo un crecimiento económico en las siguientes décadas, de entre el 4 y hasta el 10 por ciento anual en el producto interno bruto (P.I.B.), posicionándonos como uno de las economías emergentes mas fuertes globalmente.
Por ello es muy importante la declaración que el presidente dio en su discurso en la Casa Blanca, citando el registro histórico donde la región en 1970 representó el 40.4 por ciento de la producción mundial, y hoy la participación Norteamericana (México, Estados Unidos y Canadá) en la economía global ha bajado a 27.8 por ciento, y se pretende alcanzar con el nuevo acuerdo la capacidad que en otras épocas se obtuvo en materia comercial.
La visita diplomática, contó con el grupo de empresarios que forman parte de su equipo de asesores económicos, dentro de los que destacaron Carlos Slim Helú del grupo Carso, Bernardo Gómez directivo de Televisa, Ricardo Salinas Pliego del grupo Salinas, Miguel Rincón Presidente de Biopapel, Francisco González Presidente de Milenio , Carlos Hank González presidente de Banorte, Olegario Vázquez Aldir Director de Grupo Ángeles.
Para las grandes empresas, la disputa comercial que existe con el mercado Asiatico y el Chino en particular, promovería su cambio de sede a territorio nacional, y se beneficiarían miles de trabajadores ante la exigencia de Estados Unidos por homologar los salarios en industrias que compiten con su sector obrero.
Además, el impacto económico que generará, ya no solo será para las grandes transnacionales, ya que se integraran los beneficios a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) mediante la economía digital, que se incluye en el nuevo tratado en su capítulo 19 del comercio digital.
Esto le dará impulso a las ventas por internet, la importancia de este sector comercial es de tal, que genera actualmente el 70 por ciento de los empleos y ayudará al 64 por ciento de las empresas Pymes, excluyéndoles tarifas aduaneras a los productos en el sector, hasta por 100 dólares de su costo reduciendo los procedimientos administrativos.
Por otra parte, en el contexto político, es innegable el efecto colateral que tendrá en los próximos comicios estadounidenses esta reunión, dado el espaldarazo que recibió el Presidente Donald Trump por las palabras de agradecimiento del Presidente López Obrador, encausando de esta manera el voto mexicano hacia el candidato Republicano.
En otro orden de ideas, la visita no causó la menor simpatía a la derecha mexicana, que se identifica políticamente con los demócratas estadounidenses, como ya anteriormente lo han manifestado, recordando como un grupo de Senadores de esta línea partidista en 2016 se colocaron playeras donde se leía la leyenda: “For president Hillary 20106 (Hillary para presidenta)”.
Y es normal que existan esas diferencias ideológicas en un país que se digne de ser democrático, pero lo que no se puede entender, dados los antecedentes es que en su momento el que fuera Senador Zoé Robledo supuestamente de izquierda, se haya manifestado como uno de los más activos propagandistas en apoyo a Clinton en el Senado Mexicano.
Hoy es el Director del IMSS en esta administración, y mantiene al instituto que dirige, en pésimas condiciones, y hace ver mal mediante fuego amigo al presidente, rindiendo malas cuentas administrativas y dejando al instituto en el olvido ante la falta de insumos, y además continúan sin resolverse las corruptelas y la venta de plazas dentro del mismo a nivel nacional. Como dicen por ahí, “con estos amigos para que quieres enemigos”.
Así como este individuo, existen otros políticos oportunistas que han llegado a cargos públicos mediante los colores de morena, pero que han dado la espalda a los ciudadanos al ocupar los cargos públicos, hablemos de un Jaime Bonilla Valdez gobernador de Baja California que continuamente va contra los estatutos oficiales, un Miguel Barbosa de Puebla que gobierna con ocurrencias y algunos otros que restan mucho al movimiento.
Nos preguntamos ¿cuántos de esos hay en Tamaulipas? por lo que las siguientes elecciones se pudieran ver más competidas, por lo que han dejado mucho que desear en el desenvolvimiento de sus funciones.
Querido lector, tenga un excelente fin de semana, nos leemos la próxima.
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