Por Ramón Padilla Loo

¿Hasta cuándo vamos a seguir soportando este flagelo? Día con día, en especial en las “mañaneras”, cuando se sientan ante el aparato “idiotizante” que ahora es, ya no el televisor, sino la “pantalla”  y los miembros de una familia, se aprestan a ver y escuchar una serie de barbaridades que, son la exposición de un ente que “vomita” toda su frustración y rencor, ante una “gavilla” de “comunicadores” que, ahora se han entronizado en el actual régimen del dizque gobierno federal y siguen la mascarada que, al estilo de aquella parodia y programa cómico satírico que se llamaba la “escuelita”. En el cual, lo único que se lograba, era que te embotaba los sentidos, idiotizando a los espectadores…a mí, en lo personal, lo único que me pasaba, es que me emocionaba, por que mostraban a unas modelos; mujeres voluptuosas y maquilladas que interpretaban a las exuberantes colegialas.

Pero, volvamos con el tema: esto de la “consulta popular”, debe de tener otra finalidad, y todo parece indicar que se trata de algo malévolo, en donde se está vinculando a esa muchedumbre, a la cual llaman ahora: “pueblo bueno” que, de bueno no tiene nada, sino todo lo contrario. Pues, he leído muchos de los comentarios que se hacen en las redes sociales y la verdad, es desgastante, frustrante e insultante leer como se despedazan unos con otros, para beneplácito de ya sabemos quién.

Esta serie de distractores, que se vienen empleando desde la llegada del actual régimen del dizque gobierno mexicano, y que se les dice: “cortina de humo”, ahora ya adquirió la dimensión de “telón de humo”. Esto debido a la magnitud de los alcances que ha tenido en las relaciones públicas, sean de la índole que sean. Y ahora, con esa consulta, ya te quieren sacar de tu casa, para que acudas a enlistarte en uno de esos dos grupos. Los pensantes y los ignorantes…mexicano, tú decides a cuál pertenecer.

Por lo que, creo conveniente que nos documentemos y sobre todo hagamos conciencia de donde estamos y a donde vamos. Porqué, esa nefasta y voraz estratagema del grupo en el poder, encabezado por ese ente, nos está conduciendo hacía la aniquilación y de ahí, solo estaremos a un paso del exterminio. No solo de esta generación sino también de las venideras y eso, aunque no lo vayamos a ver, repercutirá para mal en nuestros hijos y nietos, dejando un sabor amargo, por no haber detenido ese cáncer que, cada día avanza y con mucha rapidez.

A continuación, les dedico un par de párrafos los cuales están resaltados en negritas,  para que, nos mantengamos siempre a la expectativa y que cada uno, haga de su vida lo que le plazca, pero, que no afecte a los demás, ya que, no hay razón de que así sea.    

La palabra OCLOCRACIA se da, cuando: la decisión no la toma el pueblo, sino la muchedumbre: Lo dijo POLIBIO. Cuando el pueblo es manipulado y decide sin información, es el peor de los sistemas políticos, el último estado de la degradación del poder, o sea, degeneración de la DEMOCRACIA. La OCLOCRACIA se nutre del rencor y la ignorancia.

Ya, por último, si eso no lo comprenden o lo peor, sino lo aceptan y digieren, aquí está el segundo que, seria ya el acabose de todo y esto no es ser agorero del desastre, simple y llanamente, una triste y deliberada realidad que estamos viviendo y sintiendo en estos tres años (2019,2020 y 2021). Así que, apresurémonos a frenar esa caída estrepitosa y letal.

Lo que está sucediendo en México es que, ya vamos muy rápido a llegar a la KAKISTOCRACIA. Del griego KÁKLOTOC (Kákistos), el peor y KAÁTOC (Kratos), gobierno, es un término utilizado en análisis y crítica política para designar un gobierno formado por los más ineptos (los más incompetentes, los menos calificados y los más cínicos) de un determinado grupo social.

Recuerdo con nostalgia, aquellas palabras que me dijo uno de mis jefes y maestros, en esto del periodismo. “El día en que, a usted, se le manifieste la enfermedad de la “leucemia del plomo”, ya nadie lo podrá detener.

Por lo que le pregunté, ¿a qué se refiere con esa enfermedad?; y él me contestó: mire, porqué yo ya no veo: cuando usted incomode a alguien, por lo que escribe, solo un plomo (bala), esa sí, lo va a detener, por eso es llamada: “Leucemia del plomo” y a saber, combinada de esa manera nadie se salva.

Todavía le argumenté, pue sí es así: para mí el morir, es vivir en Cristo.