*La violencia jamás será el camino que aporte una solución a un conflicto y mucho menos generará paz.

Irineo Pérez Melo u La Iglesia Católica consideró necesario fomentar y consolidar “una cultura de respeto a la vida” y “una cultura de participación ciudadana”, pues “la violencia jamás será el camino que aporte una solución a un conflicto cualquiera, mucho menos generará paz”.

En el comunicado dominical emitido por la Oficina de Comunicación Social del Arzobispado de Xalapa, signado por el presbítero Manual Suazo Reyes, se destaca la necesidad de afianzar valores fundamentales en el ser humano y el respeto por el otro e incidir en las decisiones del gobierno, construye y vigila el desempeño de los servidores públicos.

Al abordar la crisis política y social que vive desde abril del año en curso el pueblo nicaragüense, que los ha llevado a diversas manifestaciones de inconformidad y a múltiples enfrentamientos entre civiles y personas responsables de guardar el orden, con lamentables pérdidas de vidas humanas.

“Se habla ya de más de trescientos muertos. Esta situación ha dejado familias destrozadas y un ambiente ensombrecido por la violencia”, añade el comunicado.

Ante esta situación, la Iglesia Católica no ha permanecido indiferente, sino que ha asumido el papel de observador garante de la justicia y la libertad, por un lado, con las acciones de la Conferencia Episcopal Nicaragüense, para facilitar el regreso al diálogo nacional entre las partes para encontrar una salida pacífica al conflicto que se ha desatado y, por el otro, llamando la atención del mundo entero sobre la crisis nicaragüense.

La Conferencia del Episcopado Mexicano, como el Consejo Episcopal Latinoamericano, difundieron mensajes en torno a la situación que se vive en aquel país hermano, expresando su cercanía y solidaridad con el pueblo nicaragüense y con sus pastores, animándolos a continuar facilitando el diálogo para la lograr la paz.

En ese tenor, la Arquidiócesis de Xalapa, presidida por su pastor Monseñor Hipólito Reyes Larios, expresa su cercanía y solidaridad al pueblo Nicaragüense y exhorta a todos sus fieles a promover una campaña de oración, individual y comunitaria, para suplicar la paz y la concordia en este país hermano.

“Se pueden aprovechar las diferentes iniciativas de nuestras comunidades parroquiales o en las rectorías y diferentes capillas, invitando a los sacerdotes a que motiven a sus feligreses para unirse a esta causa, para que la paz, la concordia y la reconciliación lleguen pronto a nuestros hermanos de Nicaragua”, se indica por último.

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