• Misógino y Corrupto

Por Iván Calderón

Hace unas semanas el diputado local panista Miguel Hermida acusó al Secretario de Salud del Estado de Veracruz, Roberto Ramos Alor de no utilizar más de $200 millones de pesos para salvaguardar la integridad de las y los veracruzanos, devolviendo dichos recursos a la Federación.

Vaya, ni los medicamentos para niños con cáncer, ni la infraestructura y ni el equipo para tener un sistema digno, fueron prioridad para un inútil titular de los Servicios de Salud que ha pasado con más pena que gloria en esta administración.

Y ahora resulta que, durante su comparecencia en el Congreso del Estado, salió a la luz que la Secretaría de Salud entregó millones de pesos por adelantado para convertir a empresas como proveedoras, operando el dinero del estado como una incubadora de distribuidores.

Lo anterior lo dio a conocer el diputado priista Marlon Ramírez Marín quién señaló que todas estas pruebas están en manos de Pablo Angulo Briceño, presidente de la Comisión de Vigilancia de la Cámara en San Lázaro.

Y es que de acuerdo a documentos oficiales (según dicta un comunicado) obtenidos de transparencia y del Órgano de Fiscalización Superior, la Secretaría de Salud, entregó adjudicaciones directas para la adquisición de medicamentos y materiales quirúrgicos, a diversas empresas de reciente creación, así como a empresas con giros de construcción, mobiliario de oficina e incluso veterinarias, situación que cuestionó el diputado local Marlon Ramírez Marín a Ramos Alor.

“Pareciera que se le entregó dinero a personas que no estaban dedicadas al giro y una vez que cobraron anticipos, van con mayoristas que son proveedores y se los venden a la secretaría a su cargo, ¿tenía conocimiento de esto? porque de acuerdo a documentos oficiales que están en los portales de transparencia, emitidos por el ORFIS hay una observación muy clara a esta práctica, dijo el diputado quien comparó esta situación con una incubadora de empresas a costillas de los veracruzanos”

Y no solo eso, durante su asistencia con los legisladores, Ramos Alor no pudo explicar cómo es que se dieron adjudicaciones directas y contratos a empresas de personas físicas sin experiencia en el ramo ni actividades relacionadas con el mismo.

Tal es el caso de la “Infraestructura y Construcción Lumssy”, empresa dedicada a la obra civil y pesada, y recibió un contrato para suministrar cortinas antibacteriales, por un monto de 392 mil pesos; además a Araly Rodríguez Vez, que fue beneficiada con 7 contratos con número de proveedor 32804, con actividad comercial de bienes informáticos, muebles, mobiliario de oficina, y vendió batas quirúrgicas y overoles por el orden de 34 millones de pesos.

Y eso no es todo, la empresa SOPRICOM Comercializadora y Servicios, cuyo giro comercial está relacionado con la venta de medicamentos veterinarios, ahora vende medicina para humanos por un monto de 1 millón 740 mil pesos.

Y como colofón, al titular de SESVER lo pusieron en jaque, al no poder contestar el destino de 40 millones de pesos que fueron transferidos a organismos internacionales los cuales supuestamente fueron para pagar a los famosos “médicos cubanos”.

Parece que está pregunta enchiló tanto al titular de Salud que en vez de contestar sobre la falta de medicamentos o sobre el destino de estos dineros, prefirió atacar a la parlamentaria, con palabras tan infantiles como “antes muerta que sencilla”, dejando estos cuestionamientos al aire, sin respuesta.

Vaya caso.