*** Con AMLO, ¿regresar al pasado?…

*** Que siempre no bajarán los sueldos a los ministros de la SCJN

*** Batres quiere se otorguen plazas a maestros, sin presentar Examen de Oposición… ¡¡¡Cínico!!!…

*** Y eso que aún no toman posesión… ¿Se imaginan después del 1 de diciembre?…

Por: Isaac MOLINA ZAPATA

Manuel Bartlett, René Bejarano, Elba Esther Gordillo, Esteban Moctezuma, Olga Sánchez Cordero, Alfonso Romo, José María Riobóo, ¿quién más falta?…

Los anteriores sólo son algunos nombres de políticos que han sido cuestionados y algunos de ellos consumados corruptos, que llegarán el 1 de diciembre al Gabinete de Andrés Manuel López Obrador.

Pero so se trata de criticar por criticar -han dicho muchos analistas políticos a nivel nacional e internacional-; sino de evidenciar lo que está sucediendo con AMLO meses antes de que tome las riendas del país.

Porque no sólo es cuestionable la pléyade de rufianes con los que se acompañará en el nuevo gobierno (se suponía que el gobierno del cambio iba a ser diferente, es decir con personas con trayectoria limpia que desde luego las hay en todos los partidos incluido Morena); lo que también se critica es que esté anunciando acciones que llevará a cabo en el futuro y que desde ahora las da a conocer para que el enojo de muchos de sus seguidores disminuya un poco antes del que tome posesión.

No es necesario explicar mucho lo que ya se ha repetido varias veces.

AMLO empezó a desilusionar a miles de sus seguidores con el anuncio de que siempre no podía cumplir con el compromiso de bajar el precio de las gasolinas; y luego con lo de Manuel Bartlett a la CFE y Oropeza a Pemex; Alfonso Durazo en seguridad pública; Esteban Moctezuma en la SEP; Javier Jiménez Espriú en la SCT; Marcelo Ebrard en Secretaría de Relaciones Exteriores, además de algunos de los que serán sus “coordinadores” del gobierno federal en los estados, ya que varios de ellos cuentan con antecedentes penales en los Estados Unidos.

Pero eso no es todo, numerosos simpatizantes de López Obrador se desilusionaron e incluso se molestaron por contradecirse al afirmar que José Antonio Meade es una persona decente y honesta, cuando semanas antes lo había catalogado como el padre de los gasolinazos, como el emisario de la mafia del poder y bla bla bla. Sobre esto muchos se preguntan: ¿habrán pactado algo antes del día de las elecciones?, ¿AMLO estará preparando el terreno para nombrar a Meade como gobernador del Banco de México?…

Pero eso no es todo, también existe molestia y frustración porque al parecer los ministros de la Suprema Corte convencieron a la futura secretaria de Gobernación y ex ministra Olga Sánchez Cordero de que no les baje el sueldo.

En este punto hay que hacer una reflexión muy importante. La Suprema Corte no es cualquier dependencia, es el órgano máximo del poder judicial, y por ende es donde se toman las decisiones más importantes relacionadas con la justicia en el país, así que es donde invariablemente llegarán los casos más espinosos de la impartición de la justicia y denuncias de corrupción de los futuros funcionarios del gabinete de AMLO.

¿Por qué digo lo anterior?, es muy sencillo, si cualquier mexicano quiere tener el control de los veredictos de quienes imparten justicia en el país, deben “quedar bien” con ellos, tenerlos contentos. Caso contrario, será un poder verdaderamente independiente que al sentirse perjudicado por bajarles el sueldo, emitirán sus fallos neutralmente, sin favorecer a nadie, y mucho menos a quien le bajaría los sueldos. El que entendió, entendió.

Pero eso no es todo, existe mucho enojo por las declaraciones que dieron Esteban Moctezuma, en el sentido de que México no avanza mundialmente en el tema educativo porque se compara con países desarrollados, cuando se debe comparar con países en igualdad de circunstancias; entonces ¿dónde está el avance?. Aberrante afirmación, cuando la calidad de educación depende de la capacidad y conocimientos de los maestros, no del ranking mundial, que aunque es bueno medirse, es mejor tener profesores excelentemente preparados y con carreras educativas, incluso con maestrías y doctorados. Es bueno exigir que los maestros tengan título profesional al menos, y/o licenciatura en educación.

Para concluir, añado a lo anterior las declaraciones de Martí Batres, quien de una manera cínica pide que se modifique “poquito” la Reforma Educativa, y que se desvincule el Examen de Oposición con la asignación de las plazas del servicio profesional docente. En otras palabras, este señor quiere que la asignación se plazas a los maestros vuelva a ser como antes, es decir a discreción, pero ¿de quién, del sindicato, de Elba Esther Gordillo, de Esteban Moctezuma, de quién señores?…

La verdad esto último es aberrante, pues podríamos regresar a los tiempos donde para ser maestro solo se requería ser familiar de algún personaje importante del sindicato; o estar “palanca” con algún líder sindical, o comprar la plaza, etc., etc… aunque no se tuviera ni la primaria… ¿Eso quieren en verdad los mexicanos?

Por falta de espacio dejaremos algunos temas para otra colaboración. ¿Perdón a Romero Deschamps?… ¿Gordillo al equipo de AMLO?… ¿Qué otras desagradables sorpresas vamos a ver?…

Como siempre la mejor opinión es la de usted, amable lector. Hasta la próxima.

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