*** Continúa el PRI de capa caída

*** En Morena es irreconciliable el pleito entre fundadores y Neo-Morenos

*** En el PAN tienen diferencias, que si quieren pueden resolverlas

*** Y en el Verde gracias a que son pocos, sí se ponen de acuerdo

Por: Isaac MOLINA ZAPATA.

Aunque la designación de candidatos o precandidatos a la diputación local del 2019 está a no más de un mes, la mayoría de los partidos políticos de Tamaulipas tienen problemas; unos con diferencias irreconciliables como Morena; el Tricolor en picada, continúa sumido en la adversidad; el PAN con algunos reclamos; el PT está en la inopia, y tal vez el único que se salva es el Verde, debido a que su estructura es pequeña en la entidad. Mientras que en el PRD y MC aún se están organizando.

El PRI sigue de capa caída, ahora con problemas económicos por algunos adeudos a sus empleados en el CDE, y en la zona sur peor, su dirigente de Madero ya quiere tirar el arpa, en Tampico está acéfalo, al igual que en Altamira. ¿Y así piensan levantarse?

Mientras que en Morena para su mala fortuna no cantan mal las rancheras. Si bien es cierto es casi seguro que el año próximo recibirán buena cantidad de prerrogativas (dinero), está más que demostrado que en ese partido tienen una guerra interna interminable y ahora irreconciliable.

Los Morenos están en un verdadero dilema: por un lado y con justificada razón los fundadores reclaman espacios en los gobiernos que ganaron, así como las candidaturas que se disputarán el año próximo.

Pero por otro lado, los Neo-Morenos que obtuvieron triunfos en los pasados comicios tuvieron que armar su estructura alterna al partido, sortear solos los obstáculos desde antes y durante la campaña, y por si fuera poco, financiar gran parte de la misma, lo que por lógica y por justicia, les da derecho a disponer tanto de espacios como de candidaturas.

Se puede decir que ambos grupos tienen la razón, así que tiene que venir una operación cicatriz para que tengan al menos posibilidades de dar pelea en algunos distritos, de otra forma entre ellos mismos se harán pedazos como ya lo están haciendo.

Y repito, ambos tienen razón, aunque la mayoría de los Neo-Morenistas tienen la balanza a su favor, pues cuentan con algo que en toda elección garantiza una competencia equilibrada: que son normalmente personas conocidas tanto entre la clase política como entre la ciudadanía, algo que en realidad es una gran ventaja a la hora de entrar a una campaña.

El problema para los fundadores es que se trata de una campaña donde se jugarán posiciones muy importantes, nada menos que el Congreso local, por lo que, a los errores y golpes que los diputados y senadores de Morena les han propinado a los mexicanos en tan poco tiempo que llevan gobernando, añádale los pleitos internos del partido en Tamaulipas; sin ser un erudito en la materia, estaríamos ante un panorama en el que el resultado de una candidatura de este grupo podría ser catastrófico.

La verdad que quienes se encargarán de palomear a los aspirantes deben tener mucho cuidado y no dar candidaturas a desconocidos, que lo único que pueden hacer es garantizar una derrota, pues algo que les caracteriza a los fundadores de Morena es por ser un tanto problemáticos, agresivos, peleoneros y tercos; si no me cree pregúntele a Lalo Gattás y sus simpatizantes. No todos son así, pero por unos cuantos la llevan todos. Y con esta fama, tal vez por esta ocasión podrían dejarlos sin candidaturas.

Como siempre la mejor opinión es la de usted, amable lector. Hasta la próxima.

 

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