*** PRI de Madero se hace el “Harakiri”

*** Otra vez Esdras impone a su dirigente

*** El “caballo negro” en Tampico

*** Lealtad y experiencia

Por: Isaac MOLINA ZAPATA.

A menos de un mes de que inicien las campañas electorales, hay partidos (o sus directivos) que aún no les cae el “20”, es decir que les queda poco tiempo para armar su estrategia, y en vez de por lo menos convocar a la unidad, siguen dividiendo su instituto político, como Morena, pues a pesar de que ya salió una lista definitiva de aspirantes y de que incluso ya inició su encuesta para definir a sus candidatos, continúan en litigio con sus correligionarios. Como que la guerra entre Yeidckol y Alejandro Rojas no tiene fin.

En el PRI no cantan mal las rancheras, pues aparte de que siguen dando las candidaturas y “pluris” a “sus amigos”, pusieron a dirigir algunos comités municipales a personajes que no solo no reúnen las características propias de un líder partidista; sino que se está viendo un retroceso en los municipios donde tienen ciertas esperanzas de competir por algún triunfo.

El municipio de Madero es un claro ejemplo de lo anterior, pues los pocos militantes que le quedan al Tricolor en la urbe petrolera siguen protestando por lo que ellos llaman “un animador como presidente del partido”, habiendo perfiles con experiencia o al menos con más trabajo político que el dirigente llamado Soez Cruz.

Incluso hay quienes tienen la esperanza de que Yahleel Abdala rectifique y busque la manera de quitar a este tipo de seudopolíticos que lo único que harán es llevar al partido a hundirse todavía más.

Y por si lo anterior no fuera suficiente, prácticamente toda la clase política, así como simpatizantes, los líderes que aún les quedan al Tricolor y ciudadanía en general, saben que es un secreto a voces, que el tal Soez Cruz fue impuesto (otra vez) por Esdras Romero Vega.

¿Acaso los priistas no terminan de entender que los maderenses no quieren saber ya nada de Esdras y compañía?, ¿Qué están hartos de esa clase política desgastada y aborrecida por el daño que le han hecho a la ciudadanía?, ¿acaso es una especie de un Harakiri del PRI de Madero?

Siendo honestos y entendiendo el concepto Harakiri, este vocablo asiático no le acomoda muy bien al PRI maderense, pero es lo que más se asemeja a la situación que están viviendo (y vivirán en caso de que no hagan cambios).

Para quienes tienen dudas sobre esta palabra, en internet encontré que significa lo siguiente:

El harakiri es un término japonés utilizado para definir una especie de ritual de suicidio, el cual consistía en el destripamiento. Esta práctica era muy frecuente entre los samurái quienes preferían morir por sus propias manos antes de vivir una vida deshonrada. Sin embargo, originalmente este ritual era únicamente para los nobles, luego fue extendida a todas las clases sociales.

Harakiri significa “corte del vientre” y era una ceremonia que se inició en el Japón feudal, cuando era ejercido por los samurái y los guerreros nobles, para así evitar el deshonor de ser capturados y torturados por sus enemigos. Luego con el tiempo esta práctica se convirtió en un medio de ejecución, mediante el cual el emperador le enviaba un mensaje a cualquier noble, comunicándole que su muerte era necesaria para el bien del imperio.

TAMPICO

Aunque en Altamira el PRI también está hecho un desastre, de la zona sur se puede decir que Tampico sería el municipio que podría rescatarse para el Tricolor, pues a pesar de que muchos militantes le han fallado a su dirigente Roberto González Barba; el experimentado político ha estado avanzando poco a poco en su encomienda, irónicamente batallando por la carencia de recursos, cuando hace un par de años no tenían este problema.

Y aquí entran los malagradecidos como la maestra Magdalena Peraza Guerra, Sergio Villarreal, José Luis Ornelas, entre otros, quienes aunque no han renunciado, se hacen los desentendidos y prefieren apostarle a otro partido que les pueda redituar un beneficio personal, que apoyar a la institución que -se puede decir- les dio la oportunidad de vivir del erario por muchos años, y a algunos les resolvió la existencia.

De lo rescatable del PRI porteño sin duda es su candidato a la diputación local por el Distrito 21 Ricardo Garza Narváez, quien ha recibido numerosas muestras de apoyo de la sociedad tampiqueña, no sólo de priistas sino incluso también de morenistas y de tricolores que no le siguieron el juego a la maestra, y al contrario, por amor propio han decidido jugársela por el partido al que juraron lealtad. Así es que no descarte una sorpresa.

Hablando de Ricardo Garza Narváez, sería lógico pensar que habrá quienes duden de sus posibilidades, sin embargo dada su trayectoria, experiencia y optimismo, y sobre todo su lealtad a la causa tricolor, podría convertirse en el “caballo negro” de la contienda electoral en Tampico, ya que la lealtad en cualquier ámbito siempre tiene su recompensa.

Obviamente y de acuerdo a las circunstancias, el escenario en que competirá se antoja muy complicado, pero nunca hay que dar por perdido a ningún contrincante, y como lo han dicho varios tricolores, el PRI no está muerto; así que tanto el PAN como Morena deberán redoblar esfuerzos para poder obtener el triunfo, al menos en el distrito norte de Tampico.

Por lo pronto, algunos no ven a Ricardo Garza como un contrincante de cuidado, lo que sin duda beneficia al candidato del PRI; lo que aunado al trabajo, trayectoria, y sobre todo dos grandes valores con los que se ha venido destacando que son lealtad y experiencia, (que bien podrían convertirse en su eslogan de campaña, ya que son cualidades que no cualquiera reúne en estos tiempos de traición e ingratitud que vive el Partido Revolucionario Institucional), lo colocarían como un verdadero “caballo negro” en el Distrito 21.

Como siempre la mejor opinión es la de usted, amable lector. Hasta la próxima.

 

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