El “Terrorismo” de la CFE

  • Nadie frena los abusos de la “empresa de clase mundial”

Por: Isaac MOLINA ZAPATA.

El abuso al que casi todos los mexicanos estamos sometidos por parte de la Comisión Federal de Electricidad ha llegado a su límite, rayando en lo intolerable, pues las altas tarifas por el consumo de energía eléctrica que tenemos que pagar se han incrementado aún más, precisamente en esta etapa en que la población pasa más tiempo en casa por el coronavirus.

Aclaro que los cobros excesivos de esta dependencia federal tienen varios sexenios dándose, sin que haya llegado todavía un presidente de la República que vele por los intereses de los usuarios de la CFE. Y efectivamente, con la llegada del actual mandatario federal se pensó que los abusos de este monopolio llegarían a su fin; pero ¡oh sorpresa!, lejos de disminuir, las altas tarifas se multiplicaron sin importarles que por la etapa de confinamiento los mexicanos tenemos que consumir más energía eléctrica.

La población se ha manifestado casi en todo el territorio nacional en protesta por estos abusos, y no pasa nada, si acaso en su momento el presidente señaló que se revisarían dichas tarifas, pero eso fue hace tiempo y no se solucionó nada. Las evidencias ahí están, una familia promedio en el país, pasó de pagar alrededor de 500 pesos en el mes de marzo, a pagar más de dos mil pesos en mayo; y algunos usuarios, mucho más.

Lo que dicen muchos usuarios es que al ser la CFE prácticamente un monopolio, miden el consumo y cobran lo que se les antoja. Pruebas hay muchas, y muchas de ellas incluso han sido objeto de denuncias e inconformidades por el desmedido abuso en contra de la población, y sobre todo los más vulnerables. Ya hasta se han instalado módulos especiales (como en Reynosa) de la CFE en oficinas de la Profeco, pero no se arregla nada, la dependencia federal no cede y su director Manuel Bartlett dice que no bajará las tarifas.

Lamentablemente en cada estado que no sea Tabasco, el común denominador de las quejas en contra de la CFE son las altas tarifas, pero no hay poder humano, ni político, que pueda proteger a los usuarios de estos abusos.

Aumentos a su antojo, que van desde el doble y hasta más del triple lo que cobran de un bimestre para otro, aunque haya pruebas de que el consuno en tal vivienda haya sido mínimo. Lo más que llegan a lograr los quejosos es que les digan que lo van a investigar, y ahí queda. Nunca se da una corrección, ni bonificación ni mucho menos reembolso o ajuste a favor del usuario. Todas las quejas gana la dependencia federal. Todas!!!

Pero otro de los abusos de la autodenominada “empresa de clase mundial” es el pésimo servicio que brinda la ciudadanía, ya que a lo largo y ancho del país, otra inconformidad generalizada es que la CFE no da mantenimiento a su infraestructura, y por lo mismo existen muchas fallas y apagones en las viviendas de los mexicanos, con los consiguientes perjuicios para la población.

Días, semanas y en los casos extremos se han dado hasta meses para resolver problemas en las líneas que alimentan de energía eléctrica las casas de la población.

Cuando existe un monopolio de una empresa, y sobre todo que ésta sea del gobierno, se ha visto que esto en vez de ayudar perjudica, y se dan abusos como un pésimo servicio y tarifas exageradamente elevadas.

Hasta los comerciantes y empresarios se siguen quejando de las tarifas y abusos de CFE, como Emilio García Walle, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, delegación Tampico, quien explicó que sin justificación y sin sensibilidad alguna, el Gobierno federal subió el costo de la electricidad para la cadena productiva, paralizada desde hace dos meses por los ordenamientos oficiales para amortiguar el paso de la pandemia por Covid-19; declaración realizada el 20 de mayo en el periódico El Sol de Tampico.

Mientras que Juan Ángel Paredes Espinosa, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Tampico, lamentó la insensibilidad gubernamental, pues sin importar que los negocios están cerrados y en shock por la paralización productiva, agrega otro golpe con el alza en la facturación a pagar por el servicio de electricidad.

Preguntando a quienes viven un verdadero vía crucis para pagar la luz, aseguran que sienten miedo cada bimestre, pues saben que la Comisión Federal de Electricidad se llevará gran parte de sus salarios.

El terrorismo es el uso sistemático del terror, utilizado por una amplia gama de organizaciones, grupos o individuos en la promoción de sus objetivos. La palabra «terrorismo» tiene fuertes connotaciones políticas y posee elevada carga emocional, por lo que se dificulta consensuar una definición precisa.

Por tanto, una de las acepciones del vocablo terrorismo es infundir el terror en la población, y aunque se refiere a otro tipo de terror, encaja muy bien en los abusos de la CFE, pues la “empresa de clase mundial” infunde el terror entre la ciudadanía; si no, pregúntele a las amas de casa y trabajadores lo que sienten cuando está por llegar el recibo de la luz: obvio que sienten “terror” de que llegue, pues saben que cada bimestre llega más y más elevado.

Como siempre la mejor opinión es la de usted, amable lector. Hasta la próxima.