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Por Oscar Díaz Salazar
En una de las múltiples visitas que realizó Lopez Obrador a Tamaulipas, a lo largo de los 18 años que necesitó para su triunfo en la elección por la presidencia de la república, AMLO se enteró que uno de los pocos colaboradores que lo acompañaban en sus recorridos, era tamaulipeco, y no zacatecano, como lo suponía en razón de ser muy allegado a Ricardo Monreal, quien por muchos años fue el encargado de la segunda circunscripción en el equipo obradorista.
Al tampiqueño Rodolfo González Valderrama, una vez que supo su origen, Lopez Obrador le pidió que formara los comités y organizara el partido en Tamaulipas, ofreciéndole como compensación a ese trabajo, la candidatura a gobernador.
Valderrama, que en ese tiempo había trasladado su domicilio, para efectos políticos, a la Ciudad de México, en donde llegó a ser Delegado de la Cuauhtemoc, al tiempo de agradecer y declinar esa invitación, le informó que su credencial del IFE (hoy INE), era de la Ciudad de México, agregando que ya tenía varios años fuera de Tamaulipas.
Lopez Obrador le respondió que precisamente esa ausencia de Tamaulipas era la razón para considerarlo como una buena propuesta para la gubernatura, porque eso garantizaba que era ajeno a la clase política y a los personajes y negocios ilícitos que habían contaminado la política en esta entidad.
Es cosa sabida que Lopez Obrador no le cumplió esa promesa a Rodolfo González Valderrama, y lo que es pior, (que es más malo que peor), fue que su gobierno no fue ajeno a todos los negocios ilícitos que se hacen en estos rumbos, verbigracia el contrabando, tráfico humano, el robo de combustible y los trafiques con los contratos de obra, suministros y prestación de servicios
Me acordé de de esta historia, que hace tiempo me platicó González Valderrama, hoy que se reaviva el fuego de las acusaciones de corrupción a la Cuatrote, con la difusión muy amplia de un libro de Julio Scherer hijo (hijo de su, piensan los señalados).
Parcial y tendenciosa es la acusación al vocero de Lopez Obrador, como el orquestador del contrabando y la traición, de combustibles. La película casi completa la relató Alejandro Rojas Díaz Duran en entrevista con Carmen Aristegui.
La propuesta para jubilar a la clase política y sanear la administración pública que le planteó AMLO a Valderrama, sigue siendo válida, o más bien diría que urgente y necesaria… pero no se ve voluntad para actuar en ese sentido. El perfil de los delegados federales, donde se podría actuar de manera inmediata, no refleja un interés por formar una nueva clase política más preparada, más comprometida y más decente.

