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Tantoyuca, Ver.- El bolsillo de las familias vuelve a resentir el aumento en los precios de productos de la canasta básica. En las últimas semanas, diversos alimentos registraron incrementos que obligan a las amas de casa a hacer rendir cada peso y reducir la cantidad de productos que llevan a sus hogares.
Entre los aumentos que más han llamado la atención se encuentra la cebolla, cuyo precio llegó hasta los 50 pesos por kilogramo, mientras que el chile jalapeño también registró un incremento.
El pollo tampoco da tregua a la economía familiar. La pechuga y la pierna con muslo pasaron, de acuerdo con consumidores, de alrededor de 120 a 150 pesos por kilogramo, encareciendo uno de los alimentos de mayor consumo en los hogares.
A ello se suma el precio del maíz híbrido, que pasó de 35 a 38 pesos el cuartillo, situación que impacta particularmente a las familias que dependen de este producto para su alimentación.
El incremento de precios también repercute en los propios comerciantes, quienes advierten que la gente continúa comprando prácticamente lo mismo, pero cada vez se lleva menos producto a casa. El dinero rinde menos y el consumo se ajusta a las posibilidades de cada familia.
Las amas de casa esperan que los precios puedan disminuir en las próximas semanas; sin embargo, existe preocupación ante la proximidad de las celebraciones de Día de Muertos y Xantolo, temporadas en las que tradicionalmente aumenta la demanda de productos utilizados para preparar alimentos y elaborar las tradicionales ofrendas.
Mientras las festividades se acercan, las familias enfrentan una realidad menos festiva: el aumento de los precios convierte cada visita al mercado en un nuevo ejercicio para hacer cuentas y decidir qué comprar y qué dejar para después.



