![]()
El Higo, Ver.- Entre copal, tradición y memoria, el Gobierno Municipal de El Higo, encabezado por la alcaldesa Mary Martínez Guerrero, realizó en el parque principal la Primera Ofrenda a los Muertos, dando inicio a una de las expresiones culturales más arraigadas de la Huasteca.
Acompañada por las diferentes direcciones que integran la comuna, la presidenta municipal participó en esta ceremonia que reúne a las familias y fortalece las tradiciones que distinguen a El Higo durante la temporada de Día de Muertos.
Previo al ritual, el maestro Manolo Zavala ofreció una semblanza sobre el significado de esta celebración en el municipio huasteco y explicó el simbolismo de la denominada “bajada de máscaras”, una tradición vinculada con las antiguas casas y los llamados tepancos, espacios donde antiguamente se guardaban las máscaras, instrumentos, vestuarios y demás elementos utilizados durante las fiestas de los muertos.
Explicó que el 29 de septiembre representa, dentro de esta tradición, un momento simbólico en el que las máscaras y los elementos de la viejada son bajados del tepanco, representando también el retorno de las ánimas al mundo terrenal para reencontrarse con sus familiares.
La primera ofrenda, señaló, consiste tradicionalmente en colocar alimentos y bebidas elaborados con los frutos de la primera cosecha, particularmente elotes tiernos y productos de la milpa, como una expresión de agradecimiento a la Madre Tierra y en honor a las almas que comienzan a llegar.
Durante la ceremonia, niños de los Talleres Culturales participaron con la interpretación de los sones tradicionales de la viejada, mientras que la alcaldesa Mary Martínez Guerrero realizó la ofrenda y el copaleo frente al arco instalado para la ocasión, en honor a los difuntos.
El parque Lucio registró una importante asistencia de familias que acudieron a presenciar este ritual, cuyo propósito también es transmitir a las nuevas generaciones el valor de una tradición que forma parte de la identidad cultural de El Higo.
Como cierre de la jornada, se llevó a cabo el ensayo de las parrandas de la Viejada municipal, llenando el espacio público de música, máscaras y danzas que anuncian la llegada de una de las celebraciones más representativas de la Huasteca.
En El Higo, la tradición no sólo recuerda a quienes partieron: también mantiene viva la identidad de un pueblo que año con año abre sus puertas a sus muertos.





