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Ciudad de México.- A pesar de los avances en servicios básicos y materiales de construcción, millones de familias en México aún habitan viviendas con deficiencias estructurales, revela el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
De acuerdo con las Estadísticas a propósito del Día Mundial del Hábitat, publicadas el 29 de septiembre de 2026, en México existen 38.4 millones de viviendas, de las cuales 59.4 por ciento son propias, 15.7 por ciento rentadas, 11.8 por ciento prestadas y 10.4 por ciento son propias pero todavía se están pagando.
El dato que más llama la atención es que 22.5 millones de viviendas presentaron al menos un problema estructural durante 2024. La principal afectación fue la humedad o filtraciones de agua en cimientos, muros o techos, registrada en 16.8 millones de viviendas, mientras que 14.5 millones reportaron grietas o cuarteaduras en techos o muros.
El informe también identifica otros problemas: 4.9 millones de viviendas presentaron deformaciones en puertas o ventanas; otros 4.9 millones registraron levantamientos o hundimientos del piso; 3.2 millones tuvieron daños en columnas, vigas o trabes; 2.8 millones reportaron problemas en el sistema eléctrico y 2.1 millones afectaciones en tuberías de agua o drenaje.
En contraste, el país registra avances en la disponibilidad de servicios. Entre 2016 y 2024, las viviendas con agua entubada dentro de la vivienda, patio o terreno aumentaron de 92.8 a 96.7 por ciento, mientras que la conexión al drenaje de la red pública pasó de 77.1 a 79 por ciento. La cobertura de energía eléctrica del servicio público alcanzó 99.2 por ciento en 2024.
También mejoraron las condiciones constructivas: las viviendas con paredes de tabique, ladrillo, block, piedra, cantera, cemento o concreto aumentaron de 89.5 a 92.3 por ciento entre 2016 y 2024, mientras que aquellas con techos de losa de concreto o viguetas con bovedilla pasaron de 75.3 a 80.1 por ciento.
El panorama revela así una contradicción: hay avances en infraestructura básica, pero persiste un enorme rezago en la calidad y seguridad física de millones de viviendas.
En materia de asentamientos humanos irregulares, el Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Demarcaciones Territoriales 2025 señala que mil 44 municipios y demarcaciones implementaron en 2024 al menos una acción para prevenir su surgimiento o expansión. Las medidas más utilizadas fueron negar licencias o permisos de construcción, inspeccionar y monitorear zonas propensas a invasiones y clausurar o suspender obras.
Los datos del INEGI colocan nuevamente sobre la mesa el desafío de garantizar no sólo una vivienda para las familias mexicanas, sino una vivienda adecuada, segura y con condiciones dignas para habitarla.



