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*Un adolescente de 13 años sufrió lesiones graves en un riñón y hemorragia interna; la SET indaga si el director y la jefa de sector actuaron conforme a los protocolos escolares.
Por: Agustín Peña Cruz
Tampico, Tamps.- La Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) abrió una investigación para esclarecer la actuación de las autoridades escolares de la telesecundaria Gerardo Tomás Gómez Castillo, en Altamira, luego de que un estudiante de apenas 13 años resultara gravemente lesionado tras una presunta agresión física cometida por dos de sus compañeros.
El caso encendió las alertas sobre la violencia entre estudiantes y la respuesta de las autoridades educativas, particularmente después de que el menor presentara una lesión en el riñón izquierdo, hemorragia interna y complicaciones que obligaron a hospitalizarlo, suministrarle una transfusión sanguínea y mantenerlo bajo vigilancia médica.
El secretario de Educación en Tamaulipas, Miguel Ángel Valdez García, confirmó que la dependencia ya investiga los hechos, pero también la posible omisión o falta de atención de los responsables del plantel ante la situación denunciada por la familia.
“Precisamente eso es lo que estamos investigando: cuál fue la actuación de las autoridades escolares, del propio director y de la jefa del sector”, declaró.
De acuerdo con la denuncia presentada por Ana Celeste Almazán García, madre del adolescente, su hijo habría sido golpeado por dos alumnos de tercer grado cuando regresaba a casa después de clases, en las inmediaciones de la colonia Portes Gil, donde se ubica la institución educativa.
Aunque inicialmente el menor no presentaba lesiones externas evidentes, comenzó a experimentar fuertes dolores abdominales y de espalda. Posteriormente sufrió desmayos, vómitos y palidez, síntomas que llevaron a sus familiares a buscar atención médica.
Los estudios clínicos confirmaron la gravedad de las lesiones, al detectar daños en uno de sus riñones y sangrado interno.
VIOLENCIA ESCOLAR, UN PROBLEMA QUE EXIGE RESPUESTAS
Al referirse a este caso, el titular de Educación reconoció que la violencia, el acoso escolar y las agresiones entre estudiantes representan un problema que requiere atención permanente.
“La escuela es un reflejo de la sociedad y estamos teniendo abusos, bullying, violencia y, desafortunadamente, también uso de instancias ilícitas”, manifestó.
El funcionario atribuyó parte de estas conductas a las dificultades emocionales y de convivencia que enfrentan niñas, niños y adolescentes después de la pandemia, periodo que modificó sus dinámicas de interacción social.
Como parte de las medidas preventivas, aseguró que el programa El ABC de las emociones opera en el 100 por ciento de los planteles educativos de Tamaulipas, con dos pláticas semanales enfocadas en el reconocimiento, manejo y control de las emociones.
También abordó la posibilidad de implementar revisiones de mochilas mediante binomios caninos y otros mecanismos de supervisión, siempre bajo los protocolos establecidos y con el consentimiento de los padres de familia.
Valdez García sostuvo que la participación familiar es fundamental para prevenir situaciones de riesgo y pidió a los padres involucrarse en lo que sus hijos llevan a las escuelas y en las condiciones en que desarrollan sus actividades.
Asimismo, destacó la coordinación de la SET con el Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), organismo en el que la dependencia educativa participa en seis comisiones para impulsar acciones relacionadas con la protección de los derechos de la infancia.
Sin embargo, más allá de los programas preventivos, el caso de Altamira coloca una pregunta central en la investigación: ¿cómo actuaron las autoridades escolares ante la agresión y qué medidas tomaron para proteger al estudiante?
La investigación deberá esclarecer las posibles responsabilidades administrativas y determinar si se cumplieron los protocolos de atención y protección que corresponden a las instituciones educativas.



