Victoria y Anexas

Por: Ambrocio López Gutiérrez

A pesar de las cotidianas diatribas de quienes le impugnan en las calles y en los medios, el presidente Andrés Manuel López Obrador es el presidente de México con mayor aceptación en este tramo de su mandato comparado con sus antecesores. A nivel internacional es el mejor calificado, solamente por abajo del gobernante de La India quien tiene el primer lugar. Quienes más han abonado a que siga arriba en las encuestas son, paradójicamente, sus adversarios políticos e ideológicos quienes han sido incapaces de diseñar un programa que les gane el favor de los ciudadanos, es más, algunos partidos tienen dificultades con sus propios seguidores: el PRD está en crisis terminal, el PRI tiene varios liderazgos dispersos y el PAN arrastra la vergüenza de tener dos únicos expresidentes (Vicente Fox y Felipe Calderón) quienes se fueron pésimos gobernantes y son peores como exmandatarios.

Los opositores de AMLO han tenido que atrincherarse en la sociedad civil (en una interpretación a modo del concepto gramsciano) y se han sumado a las huestes ultraconservadoras comendadas por el empresario Claudio X González quien se ha erigido como el impugnador más consistente de la cuarta transformación: Jesús Zambrano, Marko Cortés y Alejandro Moreno bailan al son que les toque  el acaudalado heredero del conservadurismo más rancio quien es el líder indiscutible de las fuerzas retardatarias en este país. Tal vez el señor X confiaba en que sus cómplices del capitalismo salvaje lo iban a acompañar en su aventura opositora, sin embargo, empresarios emblemáticos como Carlos Slim Helú siguen concentrados en sus tareas que consisten en acrecentar sus finanzas personales. El dueño de TELMEX, TELCEL, Sanborns, El Globo, América Móvil y otras cadenas de servicios ha dicho en diversos foros que la 4T ha creado condiciones propicias para hacer negocios.

El legendario líder chino, fundador del régimen que ha convertido a su país en potencia mundial solía decir que el imperialismo es era un tigre de papel. Lo mismo puede decir de ls adversarios del presidente AMLO que cuentan con el respaldo cotidiano de la inmensa mayoría de los medios impresos, electrónicos y digitales pero siguen sin plantear alternativas viables y diferentes a las de la 4T. La apuesta del señor X y de sus secuaces del PAN, PRI y PRD consiste en lograr que MoReNa se divida y lanzan guiños obscenos a Marcelo Ebrard y a Ricardo Monreal con la creencia de que podrían desilusionarse del presidente de la república y fortalecer al movimiento conservador ante los comicios del 2024 cuando se renovará Ejecutivo y el Congreso de la Unión.

El gobernador Américo Villarreal Anaya deberá hacer lo mejor posible su trabajo, garantizar que su partido gane con claridad la elección extraordinaria de senador pues las condiciones están dadas porque la presidencia de la república acaba de dar su respaldo total a la administración estatal que recién se estrenó. Es cierto que AVA tiene que lidiar con algunas rémoras provenientes de los partidos tradicionales y con los radicales de MoReNa pero con habilidad política podrá construir en la entidad un régimen que ponga en el centro la idea de que, por el bien de todos, primero los pobres. Américo es un  gobernador de Tamaulipas con amplia legitimidad y es hora de corresponderle a todos los que le respaldaron. Como dice AMLO: amor con amor se paga.

ANA LAURA Sierra Oropeza, alumna de la licenciatura en Sociología que se imparte en la Unidad Académica Multidisciplinaria de  Ciencias de la Educación y Humanidades, nos comparte un reporte elaborado para la materia de Sociología de la Interculturalidad: -El pueblo tlaxcalteca fue una comunidad nahua asentada en lo que hoy es el estado de Tlaxcala. En los siglos XIV y XV, los historiadores coinciden que el inicio de esa cultura se produjo en el siglo XIII dC. En el año 1208 dC, fundaron Tlaxcala, una ciudad cuyo nombre significa “lugar de las tortillas de maíz”. El pueblo floreció como un importante señorío integrado por 21 pequeñas ciudades-estado, conocido como República de Tlaxcala. Además, fue uno de los pocos pueblos que el Imperio mexica nunca pudo someter. El momento de mayor esplendor tlaxcalteca se produjo alrededor del año 1520. Sin embargo, su poder estaba amenazado por los mexicas, que llegaron a rodear los territorios de Tlaxcallan. Los enfrentamientos armados fueron frecuentes, pero los tlaxcaltecas lograron conservar su independencia. 

Aunque se han encontrado evidencias de la existencia de algunos asentamientos aislados en el valle poblano-tlaxcalteca que datan del 1800 aC, los historiadores coinciden que el inicio de la cultura se produjo en el siglo XIII dC. La amenaza que suponía el afán conquistador de los mexicas no impidió que los tlaxcaltecas vivieran su mayor esplendor en los siglos XIV y XV, especialmente durante este último. La llegada de los españoles fue vista por los líderes como una gran oportunidad de acabar con sus enemigos tradicionales: los mexicas. Gracias a su alianza con los conquistadores europeos, esta cultura recibió algunos privilegios que le permitieron sobrevivir más allá del siglo XVI. La mayor parte del territorio controlado por este pueblo se ubicaba en el actual estado de Tlaxcala. Este se encuentra en la zona central de México, a menos de 100 kilómetros de la capital del país.

La futura socióloga agrega: Antes de la conquista española, Tlaxcala experimentó un gran crecimiento demográfico. En buena parte, este pudo producirse por el buen hacer de los tlaxcaltecas en el ámbito de la agricultura. Aunque su obra está en discusión entre muchos expertos, una de las fuentes más usadas para conocer a los tlaxcaltecas son los escritos de Toribio de Benavente, un misionero franciscano español. De acuerdo a este religioso, la cultura tlaxcalteca estaba formada por cuatro señoríos: Tepeticpac, Ocotelulco, Tizatlán y Quiahuixtlán. Los viejos cronistas afirman que los tlaxcaltecas fueron el sexto de los siete linajes que salieron de Chicomostoc (lugar de las siete cuevas), llegando en su peregrinar a los llanos de Poyoauhtlan el año de 1208. En esos llanos, ubicados entre las poblaciones actuales de Texcoco y Chimalhuacán, estado de México, combatieron con los tepanecas saliendo victoriosos.

Pese a ello, decidieron continuar su peregrinaje, pues Camaxtli, dios de los tlaxcaltecas, les orientó diciéndoles: uncantonazoncantlathuiz, oncanyazque ayancomican. “Adelante habéis de pasar y no es aquí aún donde ha de amanecer hacer sol y resplandecer con sus propios y refulgentes rayos”. En sus orígenes, este pueblo provenía de tres grupos étnicos diferentes. Con el tiempo, acabaron por formar un solo grupo. La llegada de los españoles cambió la situación de la zona. La amenaza mexica llevó a los tlaxcaltecas a aliarse con los conquistadores en su campaña para tomar Tenochtitlan. Tras la caída de la capital azteca, los españoles respetaron el trato realizado con los dirigentes tlaxcaltecas y su pueblo gozó de algunos privilegios que les permitieron sobrevivir a la conquista. El antecedente más antiguo de este pueblo fueron algunos asentamientos aislados situados en el valle poblano-tlaxcalteca.

Según los investigadores, estos fueron construidos sobre el 1800 aC. Con el tiempo, la población fue aumentando, al igual que el número de asentamientos. Entre el 200 aC y el 700 dC, las comunidades crecieron y se comenzó a planificar la agricultura y a practicar el comercio. Los historiadores afirman que Tlaxcala pasó por dos fases diferentes dentro del periodo teocrático. En la inicial, su cultura experimentó un gran auge. Lo mismo ocurrió con sus ciudades, que crecieron en tamaño y en infraestructuras. A pesar de ese crecimiento, parece que muchos de sus artesanos y parte de las élites de sus ciudades se trasladaron a Teotihuacán, el centro cultural y religioso más importante de la época. La segunda fase se caracterizó por los avances en la agricultura. Fue un periodo relativamente pacífico y próspero. Esta situación no era igual en toda la región.

EN NATIVITAS, por ejemplo, se produjo la llegada de los olmecas-xicalanca. Este pueblo provenía de la costa y se establecieron en Tlaxcala sin encontrar apenas resistencia. La zona de Tlaxcala sufrió varias transformaciones tras la llegada de los olmeca-xicalancas a Cholula. Por otra parte, entre el 700 y el 1100, varios grupos de toltecas alcanzaron también la zona. En un primer momento, los olmecas-xicalancas dominantes esclavizaron a los recién llegados. Más adelante, con la ayuda de los otomíes, los descendientes toltecas se liberaron y derrotaron a sus dominadores. La ayuda de los otomíes fue recompensada con la entrega de tierras al sur de Puebla. En una de las zonas que ocuparon apareció la cultura Tlaxco. Aunque los tlaxcaltecas se habían convertido en una de las civilizaciones más poderosas de Mesoamérica, la amenaza de otros señoríos del valle de México seguía siendo muy peligrosa. Para evitar los posibles ataques, los cuatro sub-estados decidieron formar una confederación: Tlaxcallan. 

Cada uno de los componentes mantenía su propio gobierno y el control de su territorio, pero se coordinaban para repeler ataques y solucionar los asuntos comunes a la confederación. Tepeticpac era el componente más importante de Tlaxcallan, especialmente a partir del siglo XIII. Tlaxistlán, su ciudad más importante, estaba defendida por murallas de cinco metros de altura. El segundo de los señoríos que fundaron los tlaxcaltecas fue Ocotelulco. Este destacó por su poderío económico y comercial. Los artesanos, por su parte, eran mucho más frecuentes en el tercer señorío, Quiahuixtlán, fundado por los chichimecas. Por último, el señorío de Tizatlán era el centro político y religioso de la confederación. Además, ha pasado a la historia como el lugar en el que tlaxcaltecas y españoles sellaron su alianza contra los mexicas. 

Hernán Cortés y sus tropas desembarcaron en la costa de Veracruz en 1519. Allí encontraron a varios grupos de la cultura totonaca, que vivían bajo el dominio de los mexicas. Los totonacas vieron a los recién llegados como una oportunidad de acabar con el dominio de Tenochtitlán. Por ese motivo, decidieron aliarse con Cortés y, además, les pusieron en contactos con otros posibles pueblos aliados, entre los que se encontraban los tlaxcaltecas. Los españoles se dirigieron hacia Tlaxcallan. Una vez penetraron en sus tierras, fueron atacados por un ejército de 30 000 tlaxcaltecas. En esa batalla, al igual que en otras posteriores, las tropas de Cortés causaron grandes bajas a sus rivales, a pesar de la superioridad numérica de estos. Xicoténcatl Axayacatzin, rey tlaxcalteca, quedó impresionado por los avances tecnológicos y la destreza de los españoles en la batalla. Antes eso, dio permiso para que atravesaran su territorio y, además, los invitó a visitar Tlaxcala, su capital. 

Cortés permaneció en la ciudad de Tlaxcala unos 20 días. Durante su estancia, llegó a un acuerdo con los líderes tlaxcaltecas para colaborar en la conquista de Tenochtitlán, la capital de los mexicas. Por parte española, esto supuso un considerable incremento de sus efectivos. Además, los guerreros tlaxcaltecas conocían el terreno a la perfección, así como el modo de luchar de los mexicas. Los tlaxcaltecas, por su parte, obtenían la oportunidad de poder acabar con su enemigo tradicional. Junto a esto, también obtuvieron una serie de compromisos por parte de los españoles que fueron muy positivos para ellos tras la conquista. Entre ellos, el no tener que pagar impuestos, tener un escudo real y poder formar un cabildo indígena. Según algunos historiadores, este acuerdo se negoció de igual a igual. A pesar de esto, Cortés obligó a los tlaxcaltecas a convertirse al cristianismo y a jurar fidelidad a la Corona antes de firmar la alianza. 

Como se ha señalado, la alianza entre Hernán Cortés y los dirigentes tlaxcaltecas ofreció a esta cultura protección directa por parte de la Corona española. Esta circunstancia protegió a sus habitantes durante los periodos más duros de la conquista, especialmente en la década de 1530. Por otra parte, el pacto entre los conquistadores y los tlaxcaltecas se prolongó más allá de la conquista. En los años siguientes fue frecuente la participación de guerreros de este pueblo en las operaciones militares desarrolladas para sofocar revueltas. Además, participaron en expediciones a otras zonas del continente-.

FELICITACIONES a las mujeres periodistas organizadas que se reunieron la tarde del miércoles en el Centro de Excelencia de la UAT para tomar protesta a su nueva directiva y escuchar una conferencia sobre comunicación con enfoque de género. Entre las asistentes destacaron Lourdes Ramírez, Guadalupe Escobedo, Dora Alicia de la Cruz, Rosa María Rodríguez, Diana Luz Gutiérrez y otras. También asistieron algunos varones como el empresario radiofónico Enrique Cárdenas del Avellano, el director de Radio Tamaulipas Ulises Brito Aguilar y el destacado columnista José Inés Figueroa Vitela, entre otros. Vale destacar que en Tamaulipas hace tiempo que las mujeres periodistas hacen esfuerzos sostenidos por comunicar con enfoque de género. Felicidades.

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