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Insuficientes lluvias para la producción ganadera

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Tantoyuca, Ver.-En los últimos dos años las lluvias que han caído en esta región han sido insuficientes, esto porque las presas de agua están en su nivel más bajo, incluso hay zonas donde la lluvia ha sido mínima.
Las lluvias que se presentaron hoy, ayudan a la producción ganadera, “ya se está viendo mejoría, desafortunadamente los precios no repuntan, el comercio del ganado tampoco, por la pandemia y todo eso, está difícil por la pandemia para el campo, pero la gente es de trabajo y están echándole todas las ganas”, dijo el encargado departamento de ganadería del H. Ayuntamiento, Gustavo Nava.
El precio del ganado en pie ha caído en los últimos meses e incluso el precio de la leche también cayó dos pesos de 7 pesos, ahora se vende en cinco pesos, lo que afecta a los productores ganaderos, porque el precio de un litro de agua al doble.
A toda esta situación se suma el estiaje que se ha presentado en la región, sin embargo las lluvias que han caído recientemente les da esperanza a los productores ganaderos, “sí había llovido, pero aún no es suficiente, esperemos que vengan más lluvias en esta zona, comentan que a partir del viernes otra vez vuelve a llover y las presas puedan almacenar agua”.

Gustavo Nava, encargado departamento de ganadería del H. Ayuntamiento.

Gobernador Cabeza de Vaca participará en foro energético

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Ciudad Victoria, Tam.- Este jueves 27 de mayo, el Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, participará en el foro <Nueva Visión Energética para México> de la plataforma Ideas y Acciones por México. Construyamos la Agenda de Futuro, organizado por el Comité Ejecutivo Nacional del PAN y la Fundación Konrad Adenauer (KAS). 
Construyamos la Agenda de Futuro, consiste en una serie de foros de líneas de acción para generar propuestas en materia económica, de salud, de seguridad, de energía y educación, y construir soluciones para sacar a México adelante.
Desde la presente administración del Gobierno del Cambio, Tamaulipas se ha convertido en el estado energético por excelencia.
Inversionistas nacionales y extranjeros, han decidido invertir en la producción de energías limpias, gracias a la confianza generada por la administración del Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, que en sus primeros 4 años de gobierno, ha mejorado en materia de seguridad pública, generando confianza entre los sectores productivos. 
Los panelistas de Nueva Visión Energética para México, lo integran Francisco García Cabeza de Vaca, quien presentará una visión estatal en materia energética; Jordy Herrera Flores, ex secretario de Energía; Rubén Camarillo Ortega, ex senador de la República; Gonzalo Monroy, consultor energético; Marisa Ortíz, secretaria de Medio Ambiente del Gobierno de Guanajuato; Fernando Canales Clariond, ex gobernador de Nuevo León y ex secretario de Economía.
El mensaje de bienvenida lo hará, Marko Cortés Mendoza, presidente del Comité Ejecutivo Nacional y el representante de la KAS México; Hans Hartwing Blomeier y como moderador  Eduardo Walsh, Gerente de Proyectos KAS México.
La visión de estos foros de expresión es reunir a especialistas, académicos, líderes del sector empresarial y la sociedad civil, para proponer un rumbo claro.
La transmisión se puede seguir a través de Facebook Live del Partido Acción Nacional, a partir de16:30 horas del jueves 27 de mayo.


REAFIRMA GOBIERNO DE EL HIGO COMPROMISO CON LA EDUCACION

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*Nueva aula para el COBAEV 19.

EL HIGO, Ver. –  Al poner en marcha la construcción de un aula didáctica en el Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz, plantel 19, la alcaldesa Juana María Martínez Guerrero reafirmó su compromiso con la ampliación y modernización de la infraestructura educativa del municipio.

Para ello, dijo, se diseñó un ambicioso programa de acciones en este rubro, reconociendo que existen muchas necesidades, sin embargo poco a poco se avanza en obras de infraestructura educativa.

La alcaldesa comentó que la juventud estudiosa de El Higo demanda mayor atención, por lo que el Ayuntamiento a su cargo seguirá haciendo su parte, aportando los recursos que sean necesarios, además de gestionar mayores beneficios en general.

Maestros, alumnos y padres de familia agradecieron el firme apoyo que se brinda al sector educativo, permitiendo cubrir la creciente demanda de servicios en los distintos planteles del municipio.

Con 26 nuevos casos positivos a COVID-19, Tamaulipas suma 1,644

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CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Los casos de coronavirus en Tamaulipas sumaron 1,644 luego de que la tarde de este miércoles se confirmaran 26 pacientes positivos a la enfermedad conocida como COVID-19, informó la secretaria de Salud, Gloria Molina Gamboa.

En tanto, los fallecimientos permanecen en 98.

La funcionaria estatal precisó que los nuevos casos se registraron en los siguientes municipios:

Municipio Sexo Edad Municipio Sexo Edad
CIUDAD MADERO F 46 TAMPICO F 24
F 63 F 31
F 71 M 31
M 20 M 35
M 35 M 44
M 41 M 47
M 65 M 52
MATAMOROS F 28 M 55
F 41 M 56
F 49 M 65
M 29
M 39
M 42
M 43
M 49
M 50

Molina Gamboa pidió a la población en general y en los municipios que concentran el mayor número de casos a quedarse en casa para disminuir la velocidad de contagios, proteger a los adultos mayores  evitando que salgan a la calle  o tengan contacto con otras personas y extremar las medidas de higiene como el lavado frecuente de manos, así como la limpieza y desinfección de objetos y superficies de uso común.

Continúa DIF de Pueblo Viejo con el programa de apoyo alimentario a la población

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El Sistema DIF de Pueblo Viejo, que preside la señora Valeria Nieto Reynoso, está beneficiendo a miles de habitantes con la entrega de apoyos alimentarios, para lo cual dio a conocer los puntos en los que estarán a partir de la próxima semana.»Estamos dando el aviso al municipio que a partir del lunes estaremos entregando el programa alimentario en los tres auditorios, el del parque Anáhuac, donde lunes y martes a partir de las 8 de la mañana y en diferentes horarios haremos entrega del beneficio», explicó.La primera dama de Pueblo Viejo detalló que lunes y martes de 8 a 11 estarán repartiendo el sector Cocos, de 11 a 1 en el sector Loma y de 1 a 3 en el sector Cochero.El martes van a estar los mismos horarios y sectores, pues la idea es que acudan pequeños grupos de personas para que no se hagan aglomeraciones.»Ese mismo día lunes y martes de la semana que entra estaremos también en el auditorio de la Benito Juárez donde empezaremos de 8 a 11 y de 11 a 1 y a la 1 pasaremos por las diferentes colonias y será a través de Facebook que daremos a conocer los horarios y las colonias que se van a juntar en este auditorio», aseveró la presidenta del DIF.Puntualizó la entrevistada que están con estas medidas dando cumplimiento a las exigencias sanitarias que pide Gobierno dada la pandemia por Coronavirus.»También en la Hidalgo donde igual en diferentes horarios daremos el beneficio para no haya aglomeración»,De la misma manera, Valeria Nieto informó que tratal de hacer llegar este programa a todas las familias, principalmente a los más vulnerables y los alimentos que dan en cocinas, en diferentes puntos que son siete ya, hablan de más de 4 mil 500 personas que diariamente tienen el beneficio de los alimentos.»A parte del programa alimentario que es una despensa por familia», finalizó.

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Victoria y Anexas

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Por:Ambrocio López Gutiérrez

UN PLAN PARA RESUCITAR

El Papa Francisco ha sido un personaje muy activo en la lucha contra la pandemia de COVID 19 y, aunque ha lanzado iniciativas económicas, sociales y políticas para tratar de salir lo más pronto de la crisis sanitaria, ha sido en el plano espiritual donde se ha destacado por una serie de mensajes de aliento. Comparto con ustedes algunos párrafos que se produjeron en diferentes escenarios:

“Desde hace algunas semanas parece que todo se ha oscurecido. Densas tinieblas han cubierto nuestras plazas, calles y ciudades; se fueron adueñando de nuestras vidas llenando todo de un silencio que ensordece y un vacío desolador que paraliza todo a su paso: se palpita en el aire, se siente en los gestos, lo dicen las miradas. Nos encontramos asustados y perdidos. Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente. En esta barca, estamos todos. Como esos discípulos, que hablan con una única voz y con angustia dicen: “perecemos”, también nosotros descubrimos que no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino sólo juntos. Es fácil identificarnos con esta historia, lo difícil es entender la actitud de Jesús.

Mientras los discípulos, lógicamente, estaban alarmados y desesperados, Él permanecía en popa, en la parte de la barca que primero se hunde. Y, ¿qué hace? A pesar del ajetreo y el bullicio, dormía tranquilo, confiado en el Padre —es la única vez en el Evangelio que Jesús aparece durmiendo—. Después de que lo despertaran y que calmara el viento y las aguas, se dirigió a los discípulos con un tono de reproche: «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Tratemos de entenderlo. ¿En qué consiste la falta de fe de los discípulos que se contrapone a la confianza de Jesús? Ellos no habían dejado de creer en Él; de hecho, lo invocaron. Pero veamos cómo lo invocan: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?». No te importa: pensaron que Jesús se desinteresaba de ellos, que no les prestaba atención. Entre nosotros, en nuestras familias, lo que más duele es cuando escuchamos decir: “¿Es que no te importa?”. Es una frase que lastima y desata tormentas en el corazón. También habrá sacudido a Jesús, porque a Él le importamos. De hecho, una vez invocado, salva a sus discípulos desconfiados.

La tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades con las que habíamos construido nuestras agendas, nuestros proyectos, rutinas y prioridades. Nos muestra cómo habíamos dejado dormido y abandonado lo que alimenta, sostiene y da fuerza a nuestra vida y a nuestra comunidad. La tempestad pone al descubierto todos los intentos de encajonar y olvidar lo que nutrió el alma de nuestros pueblos; todas esas tentativas de anestesiar con aparentes rutinas “salvadoras”, incapaces de apelar a nuestras raíces y evocar la memoria de nuestros ancianos, privándonos así de la inmunidad necesaria para hacerle frente a la adversidad. Con la tempestad, se cayó el maquillaje de esos estereotipos con los que disfrazábamos nuestros egos siempre pretenciosos de querer aparentar; y dejó al descubierto, una vez más, esa (bendita) pertenencia común; esa pertenencia de hermanos.

«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Señor, esta tarde tu Palabra nos interpela se dirige a todos. En nuestro mundo, que Tú amas más que nosotros, hemos avanzado rápidamente, sintiéndonos fuertes y capaces de todo. Codiciosos de ganancias, nos hemos dejado absorber por lo material y trastornar por la prisa. No nos hemos detenido ante tus llamadas, no nos hemos despertado ante guerras e injusticias del mundo, no hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo. Hemos continuado imperturbables, pensando en mantenernos siempre sanos en un mundo enfermo. Ahora, mientras estamos en mares agitados, te suplicamos: “Despierta, Señor”. «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Señor, nos diriges una llamada, una llamada a la fe. Que no es tanto creer que Tú existes, sino ir hacia ti y confiar en ti. En esta Cuaresma resuena tu llamada urgente: “Convertíos”, «volved a mí de todo corazón»

Nos llamas a tomar este tiempo de prueba como un momento de elección. No es el momento de tu juicio, sino de nuestro juicio: el tiempo para elegir entre lo que cuenta y lo que pasa, para separar lo que es necesario de lo que no lo es. Es el tiempo de restablecer el rumbo de la vida hacia ti, Señor, y hacia los demás. Y podemos mirar a tantos compañeros de viaje que son ejemplares, pues, ante el miedo, han reaccionado dando la propia vida. Es la fuerza operante del Espíritu derramada y plasmada en valientes y generosas entregas. Es la vida del Espíritu capaz de rescatar, valorar y mostrar cómo nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas comunes —corrientemente olvidadas— que no aparecen en portadas de diarios y de revistas, ni en las grandes pasarelas del último show pero, sin lugar a dudas, están escribiendo hoy los acontecimientos decisivos: médicos y enfermeras, encargados de reponer los productos en los supermercados, limpiadoras, cuidadoras, transportistas, fuerzas de seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas y tantos pero tantos otros que comprendieron que nadie se salva solo.

Frente al sufrimiento, donde se mide el verdadero desarrollo de nuestros pueblos, descubrimos y experimentamos la oración sacerdotal de Jesús: «Que todos sean uno». Cuánta gente cada día demuestra paciencia e infunde esperanza, cuidándose de no sembrar pánico sino corresponsabilidad. Cuántos padres, madres, abuelos y abuelas, docentes muestran a nuestros niños, con gestos pequeños y cotidianos, cómo enfrentar y transitar una crisis readaptando rutinas, levantando miradas e impulsando la oración. Cuántas personas rezan, ofrecen e interceden por el bien de todos. La oración y el servicio silencioso son nuestras armas vencedoras. «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». El comienzo de la fe es saber que necesitamos la salvación. No somos autosuficientes; solos nos hundimos. Necesitamos al Señor como los antiguos marineros las estrellas. Invitemos a Jesús a la barca de nuestra vida. Entreguémosle nuestros temores. Al igual que los discípulos, experimentaremos que, con Él a bordo, no se naufraga.

Porque esta es la fuerza de Dios: convertir en algo bueno todo lo que nos sucede, incluso lo malo. Él trae serenidad en nuestras tormentas, porque con Dios la vida nunca muere. El Señor nos interpela y, en medio de nuestra tormenta, nos invita a despertar y a activar esa solidaridad y esperanza capaz de dar solidez, contención y sentido a estas horas donde todo parece naufragar. El Señor se despierta para despertar y avivar nuestra fe pascual. Tenemos un ancla: en su Cruz hemos sido salvados. Tenemos un timón: en su Cruz hemos sido rescatados. Tenemos una esperanza: en su Cruz hemos sido sanados y abrazados para que nadie ni nada nos separe de su amor redentor. En medio del aislamiento donde estamos sufriendo la falta de los afectos y de los encuentros, experimentando la carencia de tantas cosas, escuchemos una vez más el anuncio: ha resucitado y vive a nuestro lado.

El Señor nos interpela desde su Cruz a reencontrar la vida que nos espera, a mirar a aquellos que nos reclaman, a potenciar, reconocer e incentivar la gracia que nos habita. No apaguemos la llama humeante, que nunca enferma, y dejemos que reavive la esperanza. Abrazar su Cruz es animarse a abrazar todas las contrariedades del tiempo presente, abandonando por un instante nuestro afán de omnipotencia y posesión para darle espacio a la creatividad que sólo el Espíritu es capaz de suscitar. Es animarse a motivar espacios donde todos puedan sentirse convocados y permitir nuevas formas de hospitalidad, de fraternidad y de solidaridad. En su Cruz hemos sido salvados para hospedar la esperanza y dejar que sea ella quien fortalezca y sostenga todas las medidas y caminos posibles que nos ayuden a cuidarnos y a cuidar. Abrazar al Señor para abrazar la esperanza. Esta es la fuerza de la fe, que libera del miedo y da esperanza.

«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Queridos hermanos y hermanas: Desde este lugar, que narra la fe pétrea de Pedro, esta tarde me gustaría confiarlos a todos al Señor, a través de la intercesión de la Virgen, salud de su pueblo, estrella del mar tempestuoso. Desde esta columnata que abraza a Roma y al mundo, descienda sobre vosotros, como un abrazo consolador, la bendición de Dios. Señor, bendice al mundo, da salud a los cuerpos y consuela los corazones. Nos pides que no sintamos temor. Pero nuestra fe es débil y tenemos miedo. Mas tú, Señor, no nos abandones a merced de la tormenta. Repites de nuevo: «No tengáis miedo». Y nosotros, junto con Pedro, “descargamos en ti todo nuestro agobio”.

A un ejército invisible: Queridos amigos: Con frecuencia recuerdo nuestros encuentros: dos en el Vaticano y uno en Santa Cruz de la Sierra y les confieso que esta “memoria” me hace bien, me acerca a ·ustedes, me hace repensar en tantos diálogos durante esos encuentros y en tantas ilusiones que nacieron y crecieron allí y muchos de ellas se hicieron realidad. Ahora, en medio de esta pandemia, los vuelvo a recordar de modo especial y quiero estarles cerca. En estos días de tanta angustia, muchos se han referido a la pandemia que sufrimos con metáforas bélicas. Si la lucha contra el COVID es una guerra, ustedes son un verdadero ejército invisible que pelea en las más peligrosas trincheras. Un ejército sin más arma que la solidaridad, la esperanza y el sentido de la comunidad que reverdece en estos días en los que nadie se salva solo. Ustedes son para mí, como les dije en nuestros encuentros, verdaderos poetas sociales, que desde las periferias olvidadas crean soluciones dignas para los problemas más acuciantes de los excluidos.

Sé que muchas veces no se los reconoce como es debido porque para este sistema son verdaderamente invisibles. A las periferias no llegan las soluciones del mercado y escasea la presencia protectora del Estado. Tampoco ustedes tienen los recursos para realizar su función. Se los mira con desconfianza por superar la mera filantropía a través de la organización comunitaria o reclamar por sus derechos en vez de quedarse resignados esperando a ver si cae alguna migaja de los que detentan el poder económico. Muchas veces mastican bronca e impotencia al ver las desigualdades que persisten incluso en momentos donde se acaban todas las excusas para sostener privilegios. Sin embargo, no se encierran en la queja: se arremangan y siguen trabajando por sus familias, por sus barrios, por el bien común. Esta actitud de Ustedes me ayuda, cuestiona y enseña mucho.

Pienso en las personas, sobre todo mujeres, que multiplican el pan en los comedores comunitarios cocinando con dos cebollas y un paquete de arroz un delicioso guiso para cientos de niños, pienso en los enfermos, pienso en los ancianos. Nunca aparecen en los grandes medios. Tampoco los campesinos y agricultores familiares que siguen labrando para producir alimentos sanos sin destruir la naturaleza, sin acapararlos ni especular con la necesidad del pueblo. Quiero que sepan que nuestro Padre Celestial los mira, los valora, los reconoce y fortalece en su opción. Qué difícil es quedarse en casa para aquel que vive en una pequeña vivienda precaria o que directamente carece de un techo. Qué difícil es para los migrantes, las personas privadas de libertad o para aquellos que realizan un proceso de sanación por adicciones. Ustedes están ahí, poniendo el cuerpo junto a ellos, para hacer las cosas menos difíciles, menos dolorosas.

Espero que los gobiernos comprendan que los paradigmas tecnocráticos (sean estadocéntricos, sean mercadocéntricos) no son suficientes para abordar esta crisis ni los otros grandes problemas de la humanidad. Ahora más que nunca, son las personas, las comunidades, los pueblos quienes deben estar en el centro, unidos para curar, cuidar, compartir. Sé que ustedes han sido excluidos de los beneficios de la globalización. No gozan de esos placeres superficiales que anestesian tantas conciencias. A pesar de ello, siempre tienen que sufrir sus perjuicios. Los males que aquejan a todos, a ustedes los golpean doblemente. Muchos de ustedes viven el día a día sin ningún tipo de garantías legales que los proteja. Los vendedores ambulantes, los recicladores, los feriantes, los pequeños agricultores, los constructores, los costureros, los que realizan distintas tareas de cuidado. Ustedes, trabajadores informales, independientes o de la economía popular, no tienen un salario estable para resistir este momento…

Tal vez sea tiempo de pensar en un salario universal que reconozca y dignifique las nobles e insustituibles tareas que realizan; capaz de garantizar y hacer realidad esa consigna tan humana y tan cristiana: ningún trabajador sin derechos. También quisiera invitarlos a pensar en el “después” porque esta tormenta va a terminar y sus graves consecuencias ya se sienten. Ustedes no son unos improvisados, tiene la cultura, la metodología, pero principalmente la sabiduría que se amasa con la levadura de sentir el dolor del otro como propio. Quiero que pensemos en el proyecto de desarrollo humano integral que anhelamos, centrado en el protagonismo de los Pueblos en toda su diversidad y el acceso universal a esas tres T que ustedes defienden: tierra, techo y trabajo. Espero que este momento de peligro nos saque del piloto automático, sacuda nuestras conciencias dormidas y permita una conversión humanista y ecológica que termine con la idolatría del dinero y ponga la dignidad y la vida en el centro.

Nuestra civilización, tan competitiva e individualista, con sus ritmos frenéticos de producción y consumo, sus lujos excesivos y ganancias desmedidas para pocos, necesita bajar un cambio, repensarse, regenerarse. Ustedes son constructores indispensables de ese cambio impostergable; es más, ustedes poseen una voz autorizada para testimoniar que esto es posible. Ustedes saben de crisis y privaciones… que con pudor, dignidad, compromiso, esfuerzo y solidaridad logran transformar en promesa de vida para sus familias y comunidades. Sigan con su lucha y cuídense como hermanos. Rezo por ustedes, rezo con ustedes y quiero pedirle a nuestro Padre Dios que los bendiga, los colme de su amor y los defienda en el camino dándoles esa fuerza que nos mantiene en pie y no defrauda: la esperanza. Por favor, recen por mí que también lo necesito.

Un plan para resucitar: «De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: “Alégrense”». Es la primera palabra del Resucitado después de que María Magdalena y la otra María descubrieran el sepulcro vacío y se toparan con el ángel. El Señor sale a su encuentro para transformar su duelo en alegría y consolarlas en medio de la aflicción. Es el Resucitado que quiere resucitar a una vida nueva a las mujeres y, con ellas, a la humanidad entera. Quiere hacernos empezar ya a participar de la condición de resucitados que nos espera. Invitar a la alegría pudiera parecer una provocación, e incluso, una broma de mal gusto ante las graves consecuencias que estamos sufriendo por el COVID-19. No son pocos los que podrían pensarlo, al igual que los discípulos de Emaús, como un gesto de ignorancia o de irresponsabilidad. Como las primeras discípulas que iban al sepulcro, vivimos rodeados por una atmósfera de dolor e incertidumbre que nos hace preguntarnos: «¿Quién nos correrá la piedra del sepulcro?»

¿Cómo haremos para llevar adelante esta situación que nos sobrepasó completamente? El impacto de todo lo que sucede, las graves consecuencias que ya se reportan y vislumbran, el dolor y el luto por nuestros seres queridos nos desorientan, acongojan y paralizan. Es la pesantez de la piedra del sepulcro que se impone ante el futuro y que amenaza, con su realismo, sepultar toda esperanza. Es la pesantez de la angustia de personas vulnerables y ancianas que atraviesan la cuarentena en la más absoluta soledad, es la pesantez de las familias que no saben ya como arrimar un plato de comida a sus mesas, es la pesantez del personal sanitario y servidores públicos al sentirse exhaustos y desbordados… esa pesantez que parece tener la última palabra. Sin embargo, resulta conmovedor destacar la actitud de las mujeres del Evangelio.

Frente a las dudas, el sufrimiento, la perplejidad ante la situación e incluso el miedo a la persecución y a todo lo que les podría pasar, fueron capaces de ponerse en movimiento y no dejarse paralizar por lo que estaba aconteciendo. Por amor al Maestro, y con ese típico, insustituible y bendito genio femenino, fueron capaces de asumir la vida como venía, sortear astutamente los obstáculos para estar cerca de su Señor. A diferencia de muchos de los Apóstoles que huyeron presos del miedo y la inseguridad, que negaron al Señor y escaparon, ellas, sin evadirse ni ignorar lo que sucedía, sin huir ni escapar…, supieron simplemente estar y acompañar. Como las primeras discípulas, que, en medio de la oscuridad y el desconsuelo, cargaron sus bolsas con perfumes y se pusieron en camino para ungir al Maestro sepultado, nosotros pudimos, en este tiempo, ver a muchos que buscaron aportar la unción de la corresponsabilidad para cuidar y no poner en riesgo la vida de los demás.

A diferencia de los que huyeron con la ilusión de salvarse a sí mismos, fuimos testigos de cómo vecinos y familiares se pusieron en marcha con esfuerzo y sacrificio para permanecer en sus casas y así frenar la difusión. Pudimos descubrir cómo muchas personas que ya vivían y tenían que sufrir la pandemia de la exclusión y la indiferencia siguieron esforzándose, acompañándose y sosteniéndose para que esta situación sea (o bien, fuese) menos dolorosa. Vimos la unción derramada por médicos, enfermeros y enfermeras, reponedores de góndolas, limpiadores, cuidadores, transportistas, fuerzas de seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas, abuelos y educadores y tantos otros que se animaron a entregar todo lo que poseían para aportar un poco de cura, de calma y alma a la situación. Y aunque la pregunta seguía siendo la misma: «¿Quién nos correrá la piedra del sepulcro?» Todos ellos no dejaron de hacer lo que sentían que podían y tenían que dar.

Y fue precisamente ahí, en medio de sus ocupaciones y preocupaciones, donde las discípulas fueron sorprendidas por un anuncio desbordante: “No está aquí, ha resucitado”. Su unción no era una unción para la muerte, sino para la vida. Su velar y acompañar al Señor, incluso en la muerte y en la mayor desesperanza, no era vana, sino que les permitió ser ungidas por la Resurrección: no estaban solas, Él estaba vivo y las precedía en su caminar. Solo una noticia desbordante era capaz de romper el círculo que les impedía ver que la piedra ya había sido corrida, y el perfume derramado tenía mayor capacidad de expansión que aquello que las amenazaba. Esta es la fuente de nuestra alegría y esperanza, que transforma nuestro accionar: nuestras unciones, entregas… nuestro velar y acompañar en todas las formas posibles en este tiempo, no son ni serán en vano.

Cada vez que tomamos parte de la Pasión del Señor, que acompañamos la pasión de nuestros hermanos, viviendo inclusive la propia pasión, nuestros oídos escucharán la novedad de la Resurrección: no estamos solos, el Señor nos precede en nuestro caminar removiendo las piedras que nos paralizan. Esta buena noticia hizo que esas mujeres volvieran sobre sus pasos a buscar a los Apóstoles y a los discípulos que permanecían escondidos para contarles: «La vida arrancada, destruida, aniquilada en la cruz ha despertado y vuelve a latir de nuevo». Esta es nuestra esperanza, la que no nos podrá ser robada, silenciada o contaminada. Toda la vida de servicio y amor que ustedes han entregado en este tiempo volverá a latir de nuevo. Basta con abrir una rendija para que la Unción que el Señor nos quiere regalar se expanda con una fuerza imparable y nos permita contemplar la realidad doliente con una mirada renovadora.

Y, como a las mujeres del Evangelio, también a nosotros se nos invita una y otra vez a volver sobre nuestros pasos y dejarnos transformar por este anuncio: el Señor, con su novedad, puede siempre renovar nuestra vida y la de nuestra comunidad. En esta tierra desolada, el Señor se empeña en regenerar la belleza y hacer renacer la esperanza: «Mirad que realizo algo nuevo, ya está brotando, ¿no lo notan?». Dios jamás abandona a su pueblo, está siempre junto a él, especialmente cuando el dolor se hace más presente. Si algo hemos podido aprender en todo este tiempo, es que nadie se salva solo. Las fronteras caen, los muros se derrumban y todos los discursos integristas se disuelven ante una presencia casi imperceptible que manifiesta la fragilidad de la que estamos hechos. La Pascua nos convoca e invita a hacer memoria de esa otra presencia discreta y respetuosa, generosa y reconciliadora capaz de no romper la caña quebrada ni apagar la mecha que arde débilmente para hacer latir la vida nueva que nos quiere regalar a todos.

Es el soplo del Espíritu que abre horizontes, despierta la creatividad y nos renueva en fraternidad para decir presente (o bien, aquí estoy) ante la enorme e impostergable tarea que nos espera. Urge discernir y encontrar el pulso del Espíritu para impulsar junto a otros las dinámicas que puedan testimoniar y canalizar la vida nueva que el Señor quiere generar en este momento concreto de la historia. Este es el tiempo favorable del Señor, que nos pide no conformarnos ni contentarnos y menos justificarnos con lógicas sustitutivas o paliativas que impiden asumir el impacto y las graves consecuencias de lo que estamos viviendo. Este es el tiempo propicio de animarnos a una nueva imaginación de lo posible con el realismo que solo el Evangelio nos puede proporcionar. El Espíritu, que no se deja encerrar ni instrumentalizar con esquemas, modalidades o estructuras fijas o caducas, nos propone sumarnos a su movimiento capaz de «hacer nuevas todas las cosas». En este tiempo nos hemos dado cuenta de la importancia de “unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral”.

Cada acción individual no es una acción aislada, para bien o para mal, tiene consecuencias para los demás, porque todo está conectado en nuestra Casa común; y si las autoridades sanitarias ordenan el confinamiento en los hogares, es el pueblo quien lo hace posible, consciente de su corresponsabilidad para frenar la pandemia. «Una emergencia como la del COVID-19 es derrotada en primer lugar con los anticuerpos de la solidaridad». Lección que romperá todo el fatalismo en el que nos había inmerso y permitirá volver a sentirnos artífices y protagonistas de una historia común y, así, responder mancomunadamente a tantos males que aquejan a millones de hermanos alrededor del mundo. No podemos permitirnos escribir la historia presente y futura de espaldas al sufrimiento de tantos.

Es el Señor quien nos volverá a preguntar «¿dónde está tu hermano?» Y, en nuestra capacidad de respuesta, ojalá se revele el alma de nuestros pueblos, ese reservorio de esperanza, fe y caridad en la que fuimos engendrados y que, por tanto tiempo, hemos anestesiado o silenciado. Si actuamos como un solo pueblo, incluso ante las otras epidemias que nos acechan, podemos lograr un impacto real. ¿Seremos capaces de actuar responsablemente frente al hambre que padecen tantos, sabiendo que hay alimentos para todos? ¿Seguiremos mirando para otro lado con un silencio cómplice ante esas guerras alimentadas por deseos de dominio y de poder? ¿Estaremos dispuestos a cambiar los estilos de vida que sumergen a tantos en la pobreza, promoviendo y animándonos a llevar una vida más austera y humana que posibilite un reparto equitativo de los recursos? ¿Adoptaremos como comunidad internacional las medidas necesarias para frenar la devastación del medio ambiente o seguiremos negando la evidencia?

La globalización de la indiferencia seguirá amenazando y tentando nuestro caminar… Ojalá nos encuentre con los anticuerpos necesarios de la justicia, la caridad y la solidaridad. No tengamos miedo a vivir la alternativa de la civilización del amor, que es «una civilización de la esperanza: contra la angustia y el miedo, la tristeza y el desaliento, la pasividad y el cansancio. La civilización del amor se construye cotidianamente, ininterrumpidamente. Supone el esfuerzo comprometido de todos. Supone, por eso, una comprometida comunidad de hermanos». En este tiempo de tribulación y luto, es mi deseo que, allí donde estés, puedas hacerla experiencia de Jesús, que sale a tu encuentro, te saluda y te dice: «Alégrate».

Correo: amlogtz@gmail.com

Siembran Gobierno de Altamira y Estado 30 mil crías de catán en el sistema lagunario Champayán

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*Acción mediante la cual se fortalece al sector pesquero y se beneficia el medio ambiente

Fortaleciendo el trabajo conjunto que mantiene el Gobierno Municipal de Altamira con la Secretaría de Pesca y Acuacultura de Tamaulipas, la alcaldesa Alma Laura Amparán Cruz, junto al titular de mencionada dependencia, Antonio Garza de Yta, llevaron a cabo la siembra de 30 mil crías de catán en el sistema lagunario Champayán.

En el muelle de esta laguna las autoridades abordaron una embarcación, y una vez adentrados en este vaso lacustre, liberaron las crías que contribuirán a la preservación y reproducción de esta especie acuática, fortaleciendo a la vez al sector pesquero.

La presidenta municipal agradeció el impulso que brinda la Secretaría de Pesca y Acuacultura de Tamaulipas para que el municipio de Altamira mantenga un desarrollo sustentable.

“Es un gusto hacer equipo con la Secretaría de Pesca; mediante la siembra de este catán se beneficiará mucho a nuestra zona y a los pescadores del río Tamesí. Altamira lo tiene todo y de la mano de nuestro gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, seguiremos trabajando impulsando este tipo de proyectos para que nuestras familias de Altamira estén bien”, expresó.

Por su parte, Antonio Garza de Yta, secretario estatal de Pesca, detalló que la acuacultura es una de las acciones con mayor potencial en la entidad y contribuye a que las pesquerías mantengan sus niveles, destacando la gran colaboración del gobierno de la alcaldesa Alma Laura Amparán Cruz, para mantener las especies existentes y el crecimiento de las mismas.

“En Altamira tenemos alrededor de 30 proyectos de acuacultura rural. Siempre hemos contado con la completa disposición y voluntad del gobierno presidido por la alcaldesa Alma Laura Amparán, para concretar estos apoyos”, precisó.

También participaron en esta actividad, el rector de la Universidad Tecnológica del Mar de Tamaulipas, Héctor Hugo Gojón Báez, y el Secretario de Economía, Gonzalo Alemán Migliolo.

Gobierno de Adrián Oseguera continúa desinfectando espacios públicos

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Imparable el esfuerzo que lleva a cabo el Gobierno del alcalde Adrián Oseguera Kernion durante la pandemia por Covid-19, al mantener los espacios públicos de la urbe petrolera desinfectados y en óptimas condiciones para mayor tranquilidad de las familias maderenses.

Así lo confirmó el Presidente Municipal al señalar que giró instrucciones para reforzar a través de la Dirección de Municipio Saludable, los trabajos de desinfección de plazas, parques y jardines por todo Ciudad Madero.

“En mi Gobierno no nos hemos permitido bajar el paso en acciones preventivas de salud, y aunque hemos redoblado los esfuerzos en la desinfección de toda la ciudad, la clave es que los maderenses sigan resguardados y sólo salgan por motivos realmente necesarios”, aseguró Oseguera Kernion.

Algunos de los espacios donde recientemente se llevaron a cabo estas acciones, son la plaza Jalisco, Pies Húmedos, así como los ubicados en la colonia Miramar, Ampliación de la Unidad Nacional y colonia Tinaco, entre otras.

Agregó el alcalde Adrián Oseguera Kernion que también continúan los trabajos de mantenimiento y limpieza de parques, plazas y jardines, a través de la Dirección de Servicios Públicos, reiterando finalmente su llamado a la población para respetar las medidas preventivas quedándose en casa hasta que sea superada la contingencia de salud.

Inaugura Gobernador inicio de obras por 231.5 millones de pesos en infraestructura de agua potable.

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En gira de trabajo por Reynosa, también recorrió el Centro de Atención a Pacientes COVID-19 en Reynosa, el segundo en estado, instalado por la organización internacional Médicos sin Fronteras

Reynosa, Tam.- El Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, dio el banderazo de inicio de construcción a un paquete de obras hidráulicas, en las que el Gobierno de Tamaulipas invierte más de 231.5 millones de pesos en beneficio de más de un millón de habitantes de esta ciudad.

Los trabajos a realizarse contemplan la rehabilitación del Acueducto Anzaldúas- Reynosa, obras de toma en las Plantas Potabilizadoras Rancho Grande y Pastor Lozano, así como la construcción de líneas de conducción de agua potable, y la construcción de un tanque de regularización y línea de conducción en el Fraccionamiento Jarachina Sur.

Estas obras permitirán dotar de un mejor servicio de agua potable a miles de familias de esta localidad mejorando el abasto de agua cruda a las plantas potabilizadoras, mejorando el bombeo a las tomas domicilarias y reduciendo la pérdida del líquido por fugas.

Previamente, el mandatario recorrió el Centro de Atención a Pacientes COVID-19, instalado por la organización humanitaria Médicos sin Fronteras en el Gimnasio de la Universidad Autónoma de Tamaulipas en esta ciudad fronteriza.

Las instalaciones cuentan con 20 camas, e igual número de respiradores, para atender a pacientes por coronavirus. Además de personal médico, enfermería, higienistas, psicólogos, promotores de la salud y trabajadores sociales, ampliamente capacitados.

Dentro del Centro de Atención a Pacientes COVID-19 de Reynosa se ubica un área de aislamiento para migrantes repatriados de Estados Unidos con sospecha del virus. En ella son aislados hasta descartar el posible contagio o finalicen su tratamiento.

Este centro se suma a la red de Hospitales COVID-19 designados para la atención de pacientes por esta enfermedad en el estado, así como a los 8 Hospitales Temporales COVID-19, edificados por el Gobierno de Tamaulipas para ampliar la capacidad hospitalaria.

Médicos sin Fronteras también ha instalado en Tamaulipas, específicamente en Matamoros, otro centro de atención, el cual cuenta con 20 camas e igual número de concentradores de oxígeno para atender a pacientes severos por Coronavirus.

La organización médica mantiene comunicación constante con la red hospitalaria local para la referencia de pacientes que pudieran ser atendidos en los centros y para trasladar oportunamente a hospitales a las personas que pudieran presentar complicaciones que requieran de mayor atención.

Apoya Chucho Nader a Más Familias con Paquetes Alimentarios

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Al continuar con las acciones de apoyo alimentario a grupos vulnerables, el Presidente Municipal Chucho Nader encabezó, este miércoles la entrega de más de 225 despensas a familias de escasos recursos que solicitaron este apoyo a través de las redes sociales y de la plataforma digital de la Secretaría de Atención Ciudadana.
En el evento desarrollado en el Auditorio Municipal, donde se guardaron las medidas de control sanitario y sana distancia, el Alcalde porteño aseguró que su administración mantiene un permanente contacto con la ciudadanía a través de los medios digitales y redes sociales, por lo que atendiendo la creciente demanda de apoyos, se llevó a cabo este nueva entrega a familias que atraviesan una complicada situación económica.
«Sabemos que la inmovilidad social ha generado una crisis económica en muchas familias y sectores de Tampico, por ello y en alianza con el sector empresarial y con la sociedad civil hemos logrado reunir más de 20 mil despensas que han estado siendo entregadas en los distintos sectores de nuestra ciudad y a los diferentes grupos sociales, por ello el día de hoy estamos atendiendo y respondiendo la solicitud que nos hicieron en redes sociales», dijo.
Chucho Nader recordó que a través de la campaña «Tampico te Necesita» su administración ha duplicado la ayuda recibida por parte de la iniciativa privada y de la sociedad en general, aportando una despensa por cada despensa donada.
Destacó que la ayuda alimentaria ha sido distribuida entre las familias más vulnerables, así como a los sectores productivos que más han resentido la inmovilidad social decretada a raíz de la contingencia sanitaria.
«Hemos estado distribuyendo en las diferentes colonias marginadas y sectores populares de Tampico, así como a sindicatos, trabajadores libres, y sobre todo a los sectores que han sido más afectados por esta pandemia. Sé que falta poco y que estamos en unas pocas semanas para ir paulatinamente recuperando la normalidad, por lo que debemos de reforzar las medidas de prevención para evitar nuevos rebrotes de Coronavirus», mencionó.
Por la tarde, en el patio central del Palacio Municipal, el jefe de la comuna distribuyó despensas a comerciantes afectados por la contingencia.