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Por David Castellanos Terán
La siguiente historia comienza en un potrero con el sol naciente y avanza por todo Tamaulipas entre el polvo, los mezquites, el tequila Chinaco y el olor seco de la tierra con un animal que no tiene la más mínima idea de su potencial y futuro económico del estado.
Sí, una res.
Una cabeza de vaca que durante generaciones ha representado trabajo, patrimonio y esperanza para miles de familias ganaderas.
Pero hay algo un tanto extraño, y me refiero a que Tamaulipas más que nada ha aprendido a criar ganado y venderlo, pero lo que ahora parece decidido a aprender el estado es a quedarse con el valor de lo que produce.
Y sí, es Carne Tam, pero no se enganche con el nombre, ni siquiera en la promesa de una nueva marca, sino en la historia de éxito en lo que se puede convertir esta nueva idea que nace de la Universidad Autónoma de Tamaulipas y la Unión Ganadera Regional.
Para nada es malo que las reses tamaulipecas terminen convertidas en exportación de ganado en pie. El productor hace su parte, pero un porcentaje mayor de esa riqueza que genera ese animal comienza a diluirse porque va a parar a otra entidad.
Los involucrados quieren que la vaca no sea solamente ganado. Quieren convertirlo en producto.
Y la diferencia entre una cosa y otra puede valer millones.
Carne Tam pretende construir una cadena que comienza en el campo y termina en el consumidor: genética, producción, sacrificio, procesamiento, corte, deshuese, empaque y comercialización.
¡Estos ya se van ganando!
En la intimidad… En Reynosa, la política tiene otra temperatura.
No huele a establo.
No sabe a carne.
No se discute sobre genética ni sobre cadenas de frío.
Allá afuera, en Balcones de Alcalá, Satélite y Puerta Sur, la política puede caber dentro de una caja.
Una cama.
Una silla de ruedas.
Un sofá cama.
Un paquete de alimentos.
Utensilios para cocinar.
Ropa.
Cosas aparentemente pequeñas para quien observa desde un escritorio.
Gigantescas para quien las necesita.
Después de cumplir con los honores a la bandera en Ciudad Victoria, Humberto Prieto Herrera regresó a Reynosa.
Y volvió a territorio.
Prieto Herrera ha continuado entregando apoyos y escuchando las historias de las familias que le abren la puerta.
Él mismo lo resumió al hablar de los hogares que ha visitado: es un honor conocer sus historias y responder a sus peticiones.
@dect1608



