Comentarios al vuelo

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Mucho revuelo ha causado en el medio periodístico, la propuesta (ignoro si sea iniciativa de ley) de la Diputada local Cinthya Jaime Castillo mas conocida por su apodo de “La Comadreja”, quien ocupo el cargo de Directora de Comunicación Social en Altamira en el primer trienio municipal de Armando Martínez, para después (con la ayuda de su amigo incondicional Erasmo González Robledo) llegar al Congreso del Estado, y ahora a tan solo pocos meses de abandonar la curul, quiere pasar a la historia con la propuesta de lo que varios compañeros de oficio ya empiezan a calificar como “Ley Mordaza”

El disfraz de oveja consiste; en la creación de un supuesto “Colegio de Periodistas de Tamaulipas” ¿Colegio? y de crearse a que dependencia estaría incorporado, a la SEP, a la UAT, al IEST o a la Secretaria de General de Gobierno? la segunda interrogante seria: ¿Quiénes serian los alumnos que asistirían a las clases de este citado Colegio; los periodistas oficialistas, los factureros, o los de línea dura independientes?.

La tercera interrogante es ¿Qué enseñanza daría este Colegio; algo así como facturar menos y con menor frecuencia, como escribir sin ofender, balconear, exhibir corruptelas de funcionarios de Morena y golpear mediáticamente solo a los funcionarios del PRI, PAN, y MC, digo, en caso de que este multicitado Colegio dependiera del supremo gobierno estatal.

Y miren quien propone esta probable iniciativa, la persona que durante años vivió; no del periodismo, pero si de la locución, con un programa de radio insulso vulgar y mediocre, y ahora pretende que un dizque Colegio nos enseñe reglas de comportamiento, diseñadas (supongo) para vigilarnos en cada una de nuestras trincheras, juzgar si esta bien escrito, y censurar lo que no lo esta de acuerdo a sus intereses políticos, económicos y administrativos, sobre todo a los periodistas que no estén alineados con el gobierno actual.

Pero esto de pretender implantar leyes para controlar a periodistas no es nada nuevo, porque hace un año por este mismo mes de abril, la Senadora panista Lily Téllez denuncio una propuesta legislativa que, según ella, podría convertirse en una herramienta de censura masiva; esta iniciativa de Ley de Telecomunicaciones impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la bautizo como la «Ley Censura», esta propuesta de acuerdo a lo investigado, buscaba reformar el marco regulatorio de las telecomunicaciones en México, la cual incluye la creación de una nueva Agencia de Transformación Digital, dependiente directamente del Poder Ejecutivo.

Y de haber sido aprobado este adefesio legislativo, la Secretaría de Gobernación tendría la facultad de vigilar, sancionar y regular los contenidos en medios como radio televisión, prensa escrita y digital, bajo el pretexto de cumplir con «valores constitucionales».

El argumento oficial que esgrimía el gobierno de Sheinbaum, según entiendo, es que la ley buscaba garantizar el «acceso universal» e «inclusión digital», además de modernizar el sector de telecomunicaciones, pero esta ley (de haber sido aprobada) tendría la potestad de establecer «lineamientos de ética» y códigos de contenido (sopas), no solo para medios tradicionales, sino también para medios comunitarios e indígenas, por lo que se plantearon serias dudas sobre quién definirá qué es «ético» y bajo qué criterios, y el mismo razonamiento se aplicaría a la pretendida ley que quiere impulsar la “Comadreja” Cinthya Jaime en el Congreso tamaulipeco, pero así como la de hace un año no prospero, esperemos que esta tampoco, porque de lo contrario se estaría violando los Artículos 6 y 7 de nuestra Constitución, que reconocen la libertad de expresión como un derecho universal, y prohíben cualquier forma de restricción a todo lo escrito, hablado, proyectado y publicado en los diversos medios existentes.

Ensalada Gitana:
No cabe duda que a los cabildos llega cada pelafustán que se siente la “divina envuelta en huevo” tal es el caso del cuarto regidor venido de otro municipio, Mauricio Medina Magaña, quien la semana pasada escenifico un vergonzoso espectáculo en los pasillos del palacio municipal de Altamira, al increpar de manera misógina a la compañera Ma. Antonia Castro, gritándole “Vieja pendeja, aquí no vengas a exhibir a mis empleadas” solo porque la citada Toñita se ha cansado de cobrarles a “sus empleadas” créditos de dinero que pidieron a una financiera de la cual la ofendida es representante.

Se trata de Denis García Delgado, Sandra Vicencio Santiago y Jessica Ivett Regino Torres, quienes se sentaron en la deuda bajo el amparo del citado regidor, el cual por lo visto no les gestiono un buen salario, aun y cuando las tiene trabajando en horario de oficina en un restaurante de su propiedad que tiene a un costado del Palacio, y tanto los “negrea” que cansado de tanta chinga le renuncio su chofer.

Que lamentable que a este noble municipio lleguen aventureros políticos a insultar a los que aquí nacieron, y lo peor, que se sientan muy “papas fritas” y aspiren a ser candidatos a la presidencia municipal, así es como se comporta este patán llamado “regidor” a quien debiera aconsejarlo su pareja sentimental Gregoria Puga, quien fue Directora del Instituto Municipal de la Mujer, aunque lo dudo, porque a ella misma la trae sometida, y con la mirada al suelo, en fin de que los hay los hay.