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POLITIQUEANDO
Nuevo Laredo merece voces que sumen, que propongan y que entiendan que la transformación no llega de arriba, se construye desde abajo, con la gente, con las familias y con la educación como base. Y en eso, Diana Chavira Martínez ya tiene mucho camino recorrido. «No somos improvisados. Somos gente que ha estado aquí, que ha trabajado aquí y que no se va a ir a ningún lado.»
POLITIQUEANDO
POR: MARIO A. SEGURA
Nuevo Laredo, Tam, 26 octubre 2026.- Hoy desde Nuevo Laredo, la lucha no se detiene porque Diana Chavira Martínez, está presente, y se registró con Morena con una propuesta de educación, paz y esperanza, para esta ciudad fronteriza que por mucho años vivió olvidada, y el Estado hasta le quedo debiendo en su desarrollo y progreso, por lo que requiere de una mujer que trabaje en su defensa a través de la coordinación municipal para dar continuidad a la Cuarta Transformación.
En esta ocasión, platiqué con una mujer que no necesita grandes presentaciones en Nuevo Laredo. Su nombre lleva historia, lleva trabajo y lleva el respeto de quienes han visto su paso por la vida pública: hablo de Diana Chavira Martínez.
Una trayectoria que habla por sí sola
Diana fue diputada local en la LX Legislatura del Congreso de Tamaulipas, y ahí dejó huella: fue la diputada que más iniciativas y propuestas presentó ante el pleno durante sus tres años de ejercicio. No fue de las que esperaba, fue de las que hacía. Hoy, como madre de familia y ciudadana activa, regresa a la cancha, pero con una mirada renovada: desde el activismo social. Seguimos participando, siempre de manera propositiva, porque la sociedad no se detiene.»
La familia Chavira Martínez es conocida en todo Tamaulipas por su trabajo en el sector educativo. Escuelas, formación, oportunidades para los niños y jóvenes: ese ha sido su aporte constante durante décadas. Y es precisamente esa raíz lo que hoy hace que su nombre suene con fuerza en Nuevo Laredo.
No es candidata impuesta, es mujer de camino recorrido
Se comenta en las calles, en las colonias y entre las familias: «Ahí viene Dianita de nuevo». Pero ella lo deja claro: ha obtenido su registro para la coordinación municipal en el camino de la Cuarta Transformación, y lo hace con humildad pero con firmeza:
«Si hubiera sido fácil, no tendría la satisfacción de decirte que los resultados han sido a base de esfuerzo. Cuando la lucha es cuesta arriba, es cuando realmente tiene un porqué. Y aquí seguimos, porque falta mucho por hacer.»
Esa es la diferencia: no es una política que llega de fuera. Es alguien que ya ha recorrido el camino. La gente de Nuevo Laredo la conoce, sabe de su trabajo, sabe de su familia y sabe que cuando se compromete, cumple.
«No soy improvisada. Venimos de una familia que ha creído en la transformación, en Andrés Manuel López Obrador y ahora en nuestra presidenta Claudia Sheinbaum, siempre de la mano de quien más lo necesita.»
Su visión: sociedad, educación y familias
Cuando le pregunto qué espera para Nuevo Laredo, su respuesta es clara y sin discursos vacíos:
«Podemos hacer mucho aquí. Mi propuesta es engranar a la sociedad con el sector educativo, con las familias, con todos aquellos que quieren salir adelante. No se trata de gobernar para unos cuantos, sino de construir entre todos.»
Ese es el estilo de Diana Chavira: sin estridencias, pero con paso firme. Una mujer que entiende que la verdadera política nace de escuchar, de entender y de estar presente, no solo en campaña, sino todos los días.
Porque Nuevo Laredo merece voces que sumen, que propongan y que entiendan que la transformación no llega de arriba, se construye desde abajo, con la gente, con las familias y con la educación como base. Y en eso, Diana Chavira Martínez ya tiene mucho camino recorrido.
Paz desde las aulas, futuro para todos
Al profundizar en sus propuestas, Diana comparte una visión que nos debería convocar a todos: llevar la cultura de paz desde las escuelas a toda la sociedad.
«Queremos llevar a las aulas una propuesta de cultura de la paz. Que no haya temas que fomenten la violencia dentro de las escuelas, ni en la convivencia diaria. Y no se trata solo de lo que pasa en el salón de clases: también hablar con los padres de familia sobre el contenido que consumen nuestros niños en las redes sociales. Hoy tienen acceso abierto a demasiada violencia, en todas sus expresiones. Queremos que esto no se quede en palabras, sino que se convierta en realidad.»
Es una propuesta sencilla pero profunda: la paz se construye desde la educación, desde casa y desde las aulas. Algo que, como bien dice Diana, muchos alcaldes han olvidado: que la seguridad comienza cuando se educa en convivencia y respeto.
Una familia que no huyó, sino que construyó
Hay algo que distingue a la familia Chavira Martínez y que merece ser dicho con claridad: en los momentos más difíciles de inseguridad en la región, no se fueron. Se quedaron. No cruzaron la frontera buscando refugio, sino que se mantuvieron aquí, firmes, construyendo a través de la educación.
«Nuestras empresas están aquí, en Tamaulipas. Hemos sentido los embates de la inseguridad y también de la represión política, pero siempre hemos salido adelante con la frente en alto. ¿Por qué? Porque hacemos lo que cualquier ciudadano responsable hace: trabajar, cumplir y brindar oportunidades a través de la educación.»
Eso dice mucho de una persona y de una familia. En tiempos donde muchos buscan atajos o salidas fáciles, ellos eligieron quedarse, construir y servir.
Una invitación a la militancia y a la sociedad
Su mensaje final es directo y humilde:
«Si tocan a tu puerta con una encuesta, la respuesta es clara: Chavira es la respuesta. Primero le pido a nuestra militancia que nos brinde su voto de confianza. Pero también creo que personas de otros partidos, ciudadanos que quieren lo mejor para Nuevo Laredo, merecen conocer nuestras propuestas. El pueblo es sabio, y cuando conoce, decide bien.»
Diana Chavira Martínez no promete milagros. Promete trabajo, experiencia, cercanía y una apuesta decidida por la educación y la paz. Es una mujer preparada, con trayectoria comprobada y con las raíces bien puestas en esta tierra.
Nuevo Laredo merece que le devuelvan la atención a lo que realmente importa: educación, paz, familias fuertes y futuro con dignidad. Que su nombre sea escuchado, que sus propuestas sean conocidas, y que la ciudadanía tenga la última palabra.
Con esto los dejo, para mañana seguir POLITIQUEANDO con ustedes.
Como siempre, les recuerdo mi correo electrónico:
Y no lo olviden:
PARA MÍ, LA MEJOR OPINIÓN… ES LA DE USTEDES.



