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* EMPRESARIO ‘INCÓGNITO’ DEBE MÁS DE 10 MDP EN PREDIAL
Ciudad Madero, Tam.- En un hecho que levanta dudas, críticas y deja más preguntas que respuestas, el Ayuntamiento de Ciudad Madero recibió un predio ubicado junto al hotel Maeva en Playa Miramar como dación de pago por parte de un empresario hotelero que mantiene un adeudo superior a los 10 millones de pesos por concepto de impuesto predial.
El alcalde Erasmo González Robledo confirmó que el cabildo aprobó —en sesión ordinaria— aceptar el terreno como garantía mientras se realiza un proceso de compraventa que podría extenderse hasta cuatro meses, periodo en el que se definiría si el monto obtenido será suficiente para cubrir la millonaria deuda.
¿DACIÓN DE PAGO O RESCATE DISFRAZADO?
Aunque la administración municipal asegura que el inmueble quedará en garantía, el hecho de que un empresario entregue un predio en una de las zonas más codiciadas de Miramar para saldar impuestos ha generado inquietud:
¿Por qué se permitió que el adeudo creciera hasta niveles millonarios?
¿Quién dejó de cobrar y desde cuándo?
¿El municipio realmente ganará o solo absorberá un problema ajeno?
La operación recuerda un acuerdo similar realizado en 2005, cuando el propio González Robledo, entonces tesorero municipal, aceptó un trato de este tipo con el sindicato petrolero. Dos décadas después, la historia parece repetirse.
UN MUNICIPIO SIN PATRIMONIO, PERO CON DEUDORES MILLONARIOS
El alcalde justificó la decisión argumentando que el municipio tiene un patrimonio limitado, por lo que hacerse de una reserva territorial resulta estratégico. Sin embargo, críticos señalan que aceptar predios en lugar de cobrar efectivamente los impuestos solo incentiva la morosidad de grandes contribuyentes.
POSIBLE USO GUBERNAMENTAL
El Ayuntamiento adelantó que el predio podría destinarse a oficinas municipales u otra utilidad pública, aunque primero deberá completarse el proceso de compraventa. Mientras tanto, la propiedad queda en manos del municipio como garantía.
El terreno se ubica a escasos metros de los polígonos del hotel Maeva y pertenece al empresario deudor, cuyo nombre no fue revelado, pese a tratarse de un adeudo millonario con recursos públicos en juego.
OPACIDAD Y VENTAJAS PRIVILEGIADAS
La falta de transparencia en el proceso, el silencio sobre la identidad del deudor y la reincidencia de esquemas similares hacen crecer la percepción de que el Ayuntamiento termina negociando con los morosos más poderosos, mientras el ciudadano común paga puntual… porque a él sí se le cobra.


