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Ozuluama, Ver.– Productores de la Escuela Campesina de Ozuluama alzaron la voz para solicitar la intervención de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (SEDARPA), ante la falta de acompañamiento técnico y respaldo institucional que amenaza con frenar su desarrollo productivo.
En entrevista, Giovana Morales Santiago, integrante del grupo, señaló que actualmente 12 productores trabajan en la siembra y transformación de productos del campo como calabaza pipián, plátano, naranja, ciruela y guanábana, aunque solo seis pueden acudir a vender debido a que varios miembros son adultos mayores o presentan alguna discapacidad visual.
La productora denunció que no existe acercamiento por parte del gobierno municipal ni una atención efectiva del gobierno estatal, pese a que la organización se encuentra formalmente registrada. Indicó que, tras establecer contacto con funcionarios de la SEDARPA, estos reconocieron desconocer la falta de extensionistas en la zona, figura clave para brindar capacitación técnica.
“Necesitamos que nos vuelvan a mandar extensionistas, que nos enseñen a mejorar nuestros productos, a hacer conservas, salsas, jugos y darles valor agregado. También requerimos apoyo para comercializar y llevar nuestros productos a otros municipios e incluso al extranjero”, expresó.
Morales Santiago subrayó que la capacitación recibida en años anteriores fue insuficiente, ya que solo se brindó durante tres años, por lo que el proceso quedó inconcluso. Aseguró que existe potencial para que productos locales, como pulpas y conservas, puedan posicionarse en mercados nacionales e internacionales.
Asimismo, hizo un llamado directo a la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, para que revise la situación de la Escuela Campesina y reactive los programas que anteriormente impulsaban su crecimiento.
En el ámbito municipal, los productores solicitaron permanecer en su punto de venta actual, ubicado en el Parque Teodora Dehesa, donde ya cuentan con clientela establecida. Advirtieron que un cambio de ubicación podría afectar seriamente sus ingresos.
Pese a las adversidades, los campesinos continúan su labor diaria, iniciando jornadas desde las seis de la mañana para ofrecer sus productos, manteniendo viva una actividad que no solo representa su sustento, sino también una oportunidad de desarrollo para el campo ozuluamense.


