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Tempoal y Tantoyuca se convirtieron en escenarios de una celebración que preserva la memoria de los difuntos y mantiene vivas las tradiciones de generación en generación.
Tantoyuca, Ver.- Música, danza, máscaras y rituales ancestrales dieron vida al Xantolo 2026 en la Huasteca veracruzana, donde familias de la región y visitantes participaron en una de las celebraciones culturales más representativas de esta zona, reafirmando el arraigo y la identidad de los pueblos huastecos.
En los municipios de Tantoyuca y Tempoal, las actividades congregaron a habitantes y turistas en torno a una tradición que trasciende generaciones y representa una forma de honrar la memoria de quienes fallecieron, a través de expresiones artísticas, ofrendas y manifestaciones profundamente arraigadas en la cultura regional.
En Tantoyuca, uno de los momentos destacados fue la inauguración del mural del Panteón Municipal, obra del artista plástico Freddy Samuel Cruz Sánchez. También se desarrolló el desfile Patio de las Almas, donde máscaras, vestimentas y movimientos tradicionales evocaron la herencia cultural de la Huasteca. La celebración se enriqueció con la presentación del Trío Aurora Hidalguense, que llevó los acordes del huapango a esta fiesta.
Por su parte, en Tempoal se realizaron rituales y ofrendas dedicados a los fieles difuntos, además de contar con la participación del Comité Central de Comparsas de Enmascarados, protagonistas de una de las expresiones más emblemáticas del Xantolo.
Durante estas actividades, la secretaria de Cultura de Veracruz, María Xóchitl Molina González, reconoció el compromiso de las comunidades y de sus portadores culturales para preservar y dar continuidad a esta tradición que distingue a la Huasteca.
En tanto, el presidente municipal de Tantoyuca, Roberto San Román Solana, destacó que el Xantolo fortalece la convivencia social y mantiene vivas las raíces de la región; asimismo, reconoció el respaldo de la gobernadora Rocío Nahle García para impulsar la riqueza cultural veracruzana.
Así, el Xantolo 2026 volvió a demostrar que en la Huasteca las tradiciones no solamente se celebran: se heredan, se viven y se defienden como parte de una identidad que permanece viva en el corazón de sus comunidades.



