Por: Vicente Hernández

“En pocas horas el país se dividió en dos bandos irreconciliables y la división comenzó a extenderse entre todas las familias.”

‹Isabel Allende›

En una columna anterior expuse como el país esta dividido, entre la gente que no esta de acuerdo en la forma en que, dentro de los círculos más cercanos de este gobierno se esté implantando una especie de culto fanático en torno al presidente Andrés Manuel López Obrador, ya que no a faltado quien lo comparara con el mismísimo Cristo, otro gobernante mas le mando hacer una estatua, y en un fotomontaje lo colocaron en medio de Lázaro Cárdenas, Francisco I. Madero y Benito Juárez.

   Bajo ese dogmatismo la gente lucha por ganar reflectores para que el gran líder voltee a verlos y poderle decir “aquí estoy”, hace días los diputados de la bancada de Morena del Congreso del Estado, emprendieron una campaña para evitar que los ciudadanos tramiten su licencia de conducir, exhortándolos a esperar hasta el 1° de octubre cuando tome posesión el gobernador electo Américo Villarreal Anaya.

    Con esta medida, aducen los diputados trataran de evitar que el actual gobernador Francisco García Cabeza de Vaca administre y probablemente se embolse el dinero recaudado, al menos así lo dieron a entender los picarones diputados demostrando no su simple rechazo sino su odio hacia una persona que no es del color de su partido, que representa la corrupción, la maldad y la injusticia por decir lo menos.

   Y quizás no estén muy errados en sus motivos para odiarlo, pero este sentimiento se lo quieren contagiar al ciudadano, cual si fuera un virus epidémico, para que estos a su vez lo contagien a sus familiares, y el odio al mandatario saliente y a los de su color partidista se generalice.

   Es verdad que el Congreso aprobó que en Tamaulipas se expida una licencia de conducir permanente, y su publicación en el Diario Oficial fue el pasado 19 de julio, y a partir de esta fecha se cancelan las renovaciones cada dos, tres, o cinco años, lo que representa un real beneficio para los automovilistas, pero no para los de a pie obvio.

   El exhorto fue hecho a través de las benditas redes sociales y algunos medios informativos, pero; ¿y si una persona le urge la licencia porque tiene que entrar a trabajar en alguna empresa y se la exigen, o los jóvenes que quieren estrenar el auto que les regalo papi, y los que de plano no atienden el exhorto de los morenistas diputados?

   Acaso por desobedientes serán llevados a juicio, y quemados en leña verde, ¡claro que no! Porque hasta la fecha vivimos en un país de libertades y de libres decisiones, solo esperemos que estas libertades las sigamos conservando y no caigamos en una perniciosa campaña de odio.

   La ciudad de Reynosa no deja de ser noticia, y últimamente se ha convertido en un gran estiercolero, donde alguien prendió el abanico y salpico a importantes personajes del ámbito político debido al audioescandalo que exploto en los últimos días, y que tiene como epicentro la destitución vía cabildo, del pollito en Fuga Carlitos Peña Ortiz, para imponer desde la cúpula panista al también hijo de papi, Luis Alejandro Espino Acosta.

   Verdaderos ríos de tinta han corrido sobre el tema, y se habla de conspiración para poner tras las rejas a Carlitos, e imponer a Luis Alejandro como alcalde sustituto, mediante una supuesta terna, en la cual los dados estarían cargados para el hijo del Auditor Superior del Estado, mediante un millonario cabildeo que emprendió el mismo Espino Acosta entre los nada pendejos regidores del cabildo reynosense que traviesamente grabaron las conversaciones, con la no tan sana intención de exhibirlo y cortarle las alas, que muy mal le colocaron desde el palacio de gobierno del estado.

   Solo quedan escasos dos meses para el cambio de poderes, y el asunto de la presidencia municipal de esta fronteriza ciudad deberá estar almidonado y planchado, así como definida la situación jurídica del hasta el día de hoy prófugo de la justicia Carlos Peña Ortiz.

   Y la interrogante es inevitable ¿Qué futuro le depara a doña Maky Ortiz Domínguez dentro del próximo gobierno que encabeza Américo Villarreal Anaya?

  ¿Convencerá a su retoño a entregarse y someterse a un juicio, o negociará su poco o mucho capital político, para que Carlitos regrese cual hijo prodigo, con la promesa de ya no hacer más travesuras? ¿O quizás tal vez el Fiscal del Estado Irving Barrios Mojica, extienda el largo brazo de la ley y atrape al huidizo Carlos Peña? La respuesta quizás la tendremos antes de concluir los siguientes sesenta días, por lo tanto, los ríos de tinta seguirán, seguirán, seguirán…

   Y como mi tinta se acabó; “Voy por otras y me regreso.