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Llegamos a la recta final de la temporada de informes en Tamaulipas. Algunos dejaron resultados; otros, apenas fotografías, discursos y mucho maquillaje político.
En Tampico, Mónica Villarreal Anaya jugó a lo grande.
Más de seis mil personas acudieron a su Segundo Informe de Gobierno y el mensaje político fue más evidente que el protocolo: la alcaldesa está construyendo condiciones para ir por otros tres años.
El Ayuntamiento reporta una reducción de casi la mitad de la deuda heredada, una recaudación de 263 millones de pesos durante el primer semestre de 2026 y otros 103 millones captados mediante la digitalización de pagos. Hay 37 unidades recolectoras de basura monitoreadas por GPS, nuevas luminarias, Senderos Seguros, programas sociales y una coordinación con el Gobierno estatal que contrasta con aquellas administraciones municipales que convierten cada diferencia política en una guerra.
Mónica, no tiene problemas para entender con el gobernador tamaulipeco; es más, puede ausentarse de una supuesta cabalgata de la unidad y no pasa nada, pero, precisamente, ese es el gran problema entre los envidiosos.
Porque en este “deporte” llamado política, cuando un gobierno acumula resultados, también acumula enemigos, y la alcaldesa está jurídicamente en condiciones de buscar la reelección en 2027. Pero tener la puerta legal abierta no significa tener garantizada la candidatura.
El verdadero obstáculo podría estar en casa. Morena tiene un viejo problema: sus tribus suelen llevarse mejor con la derrota ajena que con el crecimiento de un compañero, y Mónica ya creció, y más de lo que se esperaban sus detractores.
El riesgo para la alcaldesa no necesariamente está en la oposición. Puede estar en quienes consideren que Tampico debe entregarse a otra corriente, a otro grupo, a otro apellido o a otro proyecto.
Ahí aparecerá la verdadera prueba, Villarreal Anaya. Porque si los números de Mónica son buenos, habrá que explicar políticamente por qué habría que sustituirla. Y si los resultados son insuficientes, habrá que demostrarlo con datos, no con grillas.
Lo demás es la vieja política: celos, cuotas, padrinazgos y tribus disfrazadas de democracia interna.
Mónica todavía no tiene la candidatura en la bolsa.
Pero después de dos años de gobierno ya tiene argumentos para sentarlos.
En la intimidad… Mientras en Morena algunos seguramente ya hacen cuentas electorales, en el Tec Madero los estudiantes hacen algo más productivo: compiten con ideas.
Juan Dionisio Cruz Guerrero presumió la Cena Cultural InnovaTecNM 2026 y los proyectos de InnoBótica, donde jóvenes muestran robótica, creatividad e innovación.
Hay una diferencia sustancial.
Unos están pensando cómo quedarse con una candidatura.
Otros están pensando cómo construir el futuro.
Y quizá ahí esté la verdadera lección.
Si quieres llevarla todavía más al estilo Buendía, puedo hacer una segunda versión con frases más cortas, mayor ironía y golpes políticos más secos, sin convertirla en una columna panfletaria.
@dect1608



