• Productos basicos sufren alzas a diario sin que autoridad alguna les ponga freno.
    Continúa agravándose la irrefrenable carestía de precios debido a la incesante inflación que afecta gravemente a la economía popular, por lo que se augura un diciembre negro y una fuerte caída de la economía para el 2022.
    De acuerdo a cifras tanto del INEGI como del Banco de México, la inflación cerrará el año con un aumento del 7 por ciento, la mayor en dos décadas.
    La escalada alcista de precios golpea a los sectores más desprotegidos de la sociedad, pues los productos de la canasta básica como huevo, carne, leche, chile, cebolla y plátano entre otros, suben de precio constantemente.
    Los especialistas atribuyen el problema a la pandemia del coronavirus, el alza de los combustibles y los fletes marítimos por el congestionamientos de los puertos en el mundo, aunque otros pretenden hacer creer a la gente que se trata de un fenómeno temporal que sin embargo lleva varios meses agudizándose.
    En la zona conurbada del sur de Tamaulipas persiste la carestía de precios en los mercados y supermercados, por lo que numerosas familias se quejan del aumento en tortillas y pan, refrescos, azúcar y otros.
    Además, recientemente se confirmó que Tampico es la cuarta ciudad más cara de México después de Ciudad Acuña, Villahermosa y Monclova, superando a Monterrey, Campeche, Cancún y Veracruz, cuyos niveles de ingreso per cápita son mucho mayores, lo cual agrava la situación de los habitantes del sur de Tamaulipas, quienes padecen carestía galopante con desempleo y bajos salarios.